El próximo viernes comenzará el juicio contra el ex senador Marcelo Romano, acusado de atentado contra la autoridad por un hecho ocurrido en el año 2019. El debate lo llevará adelante la jueza, María Jóse Cerdera, del Juzgado Penal Colegiado N° 1.

En cuanto a su participación en el juicio, Romano confirmó que se ausentará debido a que presentó un recurso de queja en la Suprema Corte, que según señaló no fue atendido. Además, adelantó que peleará “hasta el final” y apelará en el máximo tribunal de la Nación.

El caso

La causa por la que se lo acusa ocurrió el 11 de agosto de 2019, cuando se llevaban adelante las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). En ese momento, un control policial en el Acceso Sur, a la altura del barrio ATSA, demoró a su hija que presuntamente iba con exceso de velocidad en un Renault Clio. Como consecuencia, al ex legislador se lo denunció por haber increpado a los efectivos de tránsito.

Al ex senador se lo acusó de haber querido sacar provecho de su puesto legislativo por discutir con las autoridades. Aparentemente, Romano presumió su lugar en la Bicameral de Seguridad y amenazó con hacer echar a los policías, ya que sostuvo que era amigo del ex ministro de Seguridad, Gianni Venier.

Estos hechos generaron una fuerte polémica y debate en la Legislatura que terminó con su desafuero en mayo del 2020. Recién en febrero de este año, la fiscal de Delitos Correccionales, Gabriela García Cobos, imputó a Romano por el delito de atentado contra la autoridad.

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Según los que establece el artículo 237 del Código Penal “será reprimido con prisión de un mes a un año, el que empleare intimidación o fuerza contra un funcionario público o contra la persona que le prestare asistencia a requerimiento de aquél o en virtud de un deber legal, para exigirle la ejecución u omisión de un acto propio de sus funciones”. Más allá de la condena, se trata de un delito excarcelable porque tiene una pena menor a tres años.

La defensa

Desde el primer momento, Romano se defendió y señaló que se trataba de una “causa armada” acusando al poder de turno, especialmente al ex gobernador, Alfredo Cornejo, de orquestar todo el despliegue judicial en su contra.

“Alejandro Gullé -por orden de Alfredo Cornejo- tiene la orden de mandarme a la parrilla lo más rápido posible, teniendo en cuenta mi posición de que nunca dejamos de denunciar la corrupción. Es un juicio armado, no voy a ir al debate porque tengo un recurso de queja”, expresó el ex senador, que actualmente se desempeña en el Congreso como asesor de la senadora Gladys Esther González (PRO).

Por otra parte, el ex legislador de Protectora explicó que “no hay rastro de que haya insultado”a las autoridades. Según argumentó, su único error fue mandarle un mensaje al ministro Venier.

“Le mandé un mensaje a Venier que decía que era un despropósito que haya siete patrulleros para una chica de 18 años, ahí fue cuando me armó la causa. Hizo un falso testimonio”, sentenció Romano.