Credit: Gobierno de Mendoza

Como cada año, cientos de mendocinos se congregaron en las calles para honrar al Santo Patrono Santiago, en la celebración religiosa más emblemática de la provincia, que se conmemora cada 25 de julio para rendir homenaje a Santiago Apóstol, un símbolo histórico de nuestra identidad.

A las 10 de la mañana se celebró la primera misa del día; en tanto que a las 11.30 se realizó la segunda. En ese momento, la imagen del Santo Patrono salió del templo (la Parroquia Santiago Apóstol y San Nicolás, ubicada en la Peatonal Sarmiento 150, de Ciudad) para recibir la veneración de la comunidad en las calles.

A las 15 se realizó la Misa Central y comenzó la Procesión, encabezada por el arzobispo de Mendoza, Marcelo Colombo. La imagen de Santiago Apóstol fue colocada en un camión del Ejército y fue escoltada por Granaderos.

Cientos de mendocinos se dieron cita bajo una jornada por demás agradable por las calles de la Ciudad de Mendoza. Distintas autoridades, como la vicegobernadora Hebe Casado, estuvieron presentes. También se vio a Esther Sánchez, rectora de la UNCuyo.

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Finalmente, a las 19.30 la imagen de Santiago Apóstol ingresará nuevamente al templo para la misa de cierre, siendo este el fin de los festejos oficiales.

Vale destacar que a lo largo de todo el viernes 25 se desarrollan espectáculos artísticos. Además de las tradicionales paellas y patios de comidas en la Peatonal.

¿Por qué es importante en Mendoza?

La elección de Santiago como patrono se remonta a la fundación de la ciudad de Mendoza, el 2 de marzo de 1561, por Pedro del Castillo. El nombre completo de la ciudad en aquel momento fue “Ciudad de Mendoza del Nuevo Valle de La Rioja, bajo la advocación del Apóstol Santiago”.

Desde entonces, el 25 de julio se mantiene como una fecha religiosa y cultural clave para la provincia. Con el correr del tiempo el carácter de la festividad provincial ha ido cambiando.

Por ley provincial N° 4.081 (sancionada en el 1976) del Gobierno de Mendoza declaró feriado provincial el 25 de julio en homenaje a Santiago Apóstol.

La veneración se estableció anualmente y siempre se la relacionó con la ofrenda del pueblo mendocino para evitar los temblores.