Cada 25 de julio, la provincia de Mendoza celebra el Día del Santo Patrono Santiago, una fecha arraigada en la tradición y el imaginario popular, que incluso ha generado la creencia de que si se trabaja en este día, la tierra tiembla. Esta particular conexión entre fe y sismicidad llevó a que, mediante la Ley N° 4.081, sancionada en 1976, se declarara feriado en la provincia.

La génesis de un mito telúrico

El mito popular sostiene que la asistencia del pueblo a la procesión es vital. Se creía que, si no se le dedicaba la debida devoción cristiana, el santo, ofendido, provocaría movimientos sísmicos y catástrofes mayores como castigo. Esta creencia ha perdurado a lo largo de generaciones, influyendo en la percepción de los mendocinos sobre los constantes temblores en la región.

¿Quién fue Santiago Apóstol?

Santiago fue una figura central en el cristianismo, siendo uno de los primeros en responder al llamado de Jesús mientras pescaba en el lago de Genesaret junto a su hermano. Más tarde, se convertiría en uno de los doce apóstoles, desempeñando un rol fundamental en la difusión del Evangelio.

Santiago: Patrono de Mendoza

La designación de Santiago como Patrono de Mendoza tiene sus raíces en los albores de la fundación de la ciudad. Aunque la pérdida de las actas capitulares de los primeros cinco años impide conocer el momento exacto, se sabe que la ciudad ya realizaba sus festejos en honor al apóstol para el año 1566.

Esto ocurrió poco después de que Pedro del Castillo tomara posesión del territorio de Cuyo el 22 de febrero de 1561, en nombre del rey Felipe II, y fundara la ciudad de Mendoza el 2 de marzo de ese mismo año. Desde entonces, el Patrono Santiago ha sido una figura clave en la identidad cultural y religiosa de la provincia.