El gobernador Alfredo Cornejo y la ministra de Seguridad y Justicia, Mercedes Rus, dieron inicio este martes al proceso de compactación de más de 5.000 celulares secuestrados en cárceles mendocinas. La medida se enmarca en el nuevo sistema de control penitenciario, cuyo objetivo es cortar con los delitos que se organizan desde intramuros.
“La práctica nos ha enseñado que con estos celulares se cometían estafas, se introducía droga y hasta circulaban imágenes de abuso sexual infantil. No hablamos solo de seguridad intramuros, sino de la seguridad de toda la comunidad”, sostuvo Rus tras la actividad.
La ministra explicó que ya se adjudicó la implementación de inhibidores de señal que permitirán bloquear comunicaciones ilegales sin afectar las líneas externas ni las del propio Servicio Penitenciario.
“Es un sistema superador. Estimamos que comenzará a ejecutarse antes de fin de año en toda la provincia. Permitirá no solo bloquear señales en las cárceles, sino también identificar comunicaciones y trabajar en la detección de delincuentes en la vía pública”, detalló.
Al mismo tiempo, la funcionaria aseguró que el derecho al contacto con los familiares de los internos está garantizado: “Ampliamos las visitas semanales y adquirimos teléfonos antivandálicos que podrán usarse en casos de emergencia bajo la supervisión de trabajadores sociales”.
Un ingreso “como en los aeropuertos”
Para frenar el ingreso de celulares y drogas, la provincia de Mendoza implementó un sistema único de control de acceso: que contempla medidas de seguridad similares a las que uno debe afrontar a la hora de tomar un vuelo.
En este sentido, Rus destacó que todos los ingresos (personal, visitas e incluso organismos de control) deben realizarse por un mismo canal. Además, adelantó que se instalarán 300 cámaras nuevas con sensores de movimiento y se colocarán escáneres en los accesos para reforzar las inspecciones.
“En el último mes, gracias a estos controles, detectamos a tres agentes penitenciarios y un enfermero intentando ingresar sustancias prohibidas. Hoy podemos mostrar resultados concretos de este proceso de auditoría”, señaló la titular de Seguridad y Justicia.
La ministra fue categórica respecto a la política actual: “Desde que eliminamos las listas blancas judiciales, cualquier celular hallado en un penal es de uso prohibido”.
Según la funcionaria, esta estrategia es clave para impedir que las cárceles se conviertan en centros de comando del delito: “Nuestro compromiso es que no se gerencie droga ni se organicen delitos desde adentro. Eso también es garantizar seguridad a los mendocinos”.
