El Mundial 2026 no solo moviliza a los fanáticos frente al televisor. En Mendoza, como ocurre en gran parte del país, la competencia también se trasladó a los celulares, las oficinas y los grupos de amigos a través de los “Prodes”, una práctica que volvió a ganar protagonismo con el comienzo de la Copa del Mundo.
Las conversaciones sobre fútbol ya no giran únicamente en torno a quién ganará cada partido. Ahora, buena parte del debate pasa por acertar resultados, sumar puntos y escalar posiciones en rankings que reúnen desde familiares y compañeros de trabajo hasta miles de usuarios en plataformas digitales.
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El fenómeno se expandió rápidamente durante los primeros días del torneo. En empresas privadas, comercios y organismos públicos comenzaron a organizarse competencias internas con premios para los participantes más acertados.
De los grupos de WhatsApp a las plataformas
La modalidad es sencilla: los participantes deben anticipar si un equipo ganará, empatará o perderá, y en muchos casos también pronosticar el resultado exacto. Cada acierto suma puntos y permite avanzar en una tabla general.
Renzo Escudero, uno de los participantes consultados por El Sol, explicó que la mecánica es similar en casi todas las plataformas.
“Tenés que elegir los equipos que pensás que van a ganar y el resultado. Después los premios cambian según cada prode”, comentó.
Según relató, además de las plataformas digitales existen competencias organizadas en ámbitos laborales donde los incentivos van desde camisetas oficiales y televisores hasta viajes turísticos.
“En mi trabajo, por ejemplo, el primer premio es un televisor y el segundo una camiseta. También participé en otros donde sortean viajes a Cataratas o Salta”, señaló.
Josue Sisterna, otro jugador, dejó en claro que el prode continúa siendo una excusa para compartir el Mundial, debatir sobre fútbol y competir entre conocidos.
“En mi trabajo cada uno tuvo que poner un monto de dinero y el ganador se lleva todo el pozo acumulado. Las apuestas van desde $10.000 hasta $80.000”, detalló.
Además, reconoció que los principales objetivos son demostrar quién sabe más de fútbol y quedarse con el premio mayor.
Lejos de ser solo para un único género, María Alejandra Belarde explicó que en su empresa el juego hace que todos se sientan integrados: “Copiamos el sistema que utilizan todos, somos 12 participantes, entre las cuales hay 3 mujeres, y apostamos $10.000 por persona”. La profesional aseguró que va primera hasta el momento.
El efecto redes
Uno de los motivos que explica el auge de los prodes durante el Mundial 2026 es que no hace falta ser un experto en fútbol para participar. A diferencia de otros juegos vinculados al deporte, cualquier persona puede sumarse, independientemente de cuánto conozca sobre selecciones, jugadores o estadísticas. De hecho, muchos participantes reconocen que gran parte de los aciertos terminan dependiendo de la intuición o incluso de la suerte.
El fenómeno también encontró un aliado clave en las redes sociales. Durante cada jornada del Mundial, plataformas como X, Instagram y TikTok se llenan de publicaciones de usuarios que celebran aciertos, lamentan pronósticos fallidos o expresan su frustración por resultados inesperados.
“Las redes han generado un interés por el torneo durante las 24 horas del día y estar pedidente de todos los resultados”, indicó otro jugador.
Aunque nació como un entretenimiento, muchos jugadores admiten que el prode también genera una cuota de tensión. A medida que avanzan las fechas, la necesidad de acertar resultados para no perder terreno en la tabla hace que los participantes sigan cada partido con una intensidad inesperada.
Las fintech aprovecharon el furor
Una de las propuestas más populares es el juego de pronósticos lanzado por Mercado Pago, que informó que ya superó el millón de participantes en todo el país.
El atractivo principal pasa por los premios. Quien finalice en el primer puesto obtendrá 50.000 dólares, mientras que el segundo recibirá 20.000 dólares y el tercero 10.000 dólares. Además, durante el torneo se realizan desafíos diarios con premios en efectivo y órdenes de compra.
Otra de las propuestas es la de Cocos, que lanzó un prode con premios de hasta $100 millones en fondos comunes de inversión. Para participar, los usuarios deben tener al menos $1.000 invertidos en la plataforma, una estrategia que busca acercarlos al mundo de las inversiones mientras siguen el torneo.
Por su parte, Lemon apostó por combinar fútbol, comunidad y economía digital. Su prode ofrece premios de hasta US$4.000 en dólares digitales y suma rankings en tiempo real, grupos privados y recompensas vinculadas a la actividad de cada usuario dentro de la aplicación.
El objetivo, según economistas, va más allá de acertar resultados. Las plataformas buscan aprovechar la pasión mundialista para fomentar el uso de productos financieros, captar nuevos clientes y generar mayor participación dentro de sus ecosistemas digitales.
La historia del Prode
Sus orígenes se remontan a más de cinco décadas atrás. El sistema de Pronósticos Deportivos nació oficialmente en 1971, durante la presidencia de Agustín Lanusse, con el objetivo de recaudar fondos para fomentar el deporte y financiar distintas obras de carácter social en el país.
La mecánica era simple y terminó convirtiéndose en un fenómeno masivo. Los participantes debían marcar con una “X” si creían que el resultado de cada partido sería victoria local, empate o triunfo visitante. En aquellos primeros boletos aparecían todos los encuentros de la Primera División y cada apuesta tenía un costo de un peso.
El éxito fue inmediato. En la primera jornada se registraron más de 152 mil apuestas, pero apenas unas semanas después el interés se disparó. Para la séptima fecha, la cantidad de boletos jugados ya había superado los dos millones. Más de medio siglo después, la esencia sigue siendo la misma: poner a prueba el conocimiento futbolero y competir por ver quién acierta más resultados.
