Más de 5.000 mendocinos se hicieron presentes en el Parque General San Martín durante la tarde del domingo. El motivo que los convocó a todos fue que, tras tres meses de trabajos, finalmente comenzó a llenarse nuevamente el lago del Parque. “Es importante cuidarlo y mantenerlo limpio”, destacó el secretario de Ambiente, Marcos Zandomeni.
Minutos antes de las 19 comenzó a sonar la sirena que anunciaba la llegada del agua. Familias enteras la esperaban dispuestas no sólo en el perímetro del espejo de agua, sino también dentro del mismo.
Bajo la custodia una decena de guardaparques, fueron dejando el fondo del lago a medida que el agua avanzaba en su recorrido. De todas maneras, la tarea de llenarlo demorará cerca de 40 días.
Uno de los tantos testigos del espectáculo, Antonio Marchesi, confesó que se acercó para presenciar el histórico momento. “Tengo 63 años y nunca había visto el lago vacío”, señaló el maipucino que llegó hasta el lugar acompañado por su esposa.
Al igual que él, Franco y toda su familia viajaron desde San Martín para estar presentes cuando el agua comenzara a correr como una cascada. Con su hijo en brazos, no dudó en sacarse fotografías a pesar de que el agua casi mojaba sus pies.
Desde que se procedió a vaciar el lago, el 4 de junio, ha sido noticia por diferentes motivos. Lo primero que llamó la atención fue la enorme cantidad de basura que había depositada en el fondo. Por este motivo el titular de la cartera remarcó que es necesario cambiar la mentalidad del mendocino, para evitar que vuelva a llenarse de desechos. “Si logramos el cambio cultural vamos a estar muy contentos. Necesitamos que todos cuiden el parque”, señaló Zandomeni.
Es que además de las 15 mil metros cúbicos de barro que se extrajeron del espejo de agua, también se encontraron miles de botellas, bolsas, faroles y hasta piezas de la calesita.
Más tarde la falta de agua dejó expuestos a otros protagonistas de esta historia. Miles de peces fueron rescatados y trasladados por personal de fauna a diferentes piletas, para su conservación. Entre ellos, “Norbertito”, un ejemplar que pesaba 28 kilos. Los mismos serán reposicionados cuando se alcance una profundidad de 1,20 metros.
Luego de los trabajos de las maquinarias de Vialidad Nacional para proceder a la extracción del barro, el lago quedó habilitado para que los mendocinos caminaran por el mismo. Así fue que miles de ciudadanos acudieron en familia a disfrutar de este paisaje particular. “El día del amigo pasaron a sacarse fotos unas 15 mil personas”, recordó Zandomeni.
Un festejo opacado por la inseguridad
A pesar de la alegría de los mendocinos presentes en el lugar, el fin de semana estuvo marcado por la trágica muerte del traumatólogo del Hospital Central, Sebastián Prado. Con sólo 36 años, y próximo a contraer matrimonio, Prado fue asesinado a sangre fría por un delincuente que pretendía robarle el vehículo.
Debido a este conmocionante episodio, se decidió suspender las actividades planeadas para los días sábado y domingo en el lago. Tanto la fiesta electrónica que se desarrollaría el sábado por la tarde, como el festival de tango del domingo fueron cancelados.
“Estamos muy contentos por llegar al día de hoy, pero lamentando mucho el deceso de este compañero de trabajo. Se suspendieron las actividades artísticas por este motivo, para ser respetuosos con su familia”, lamentó Marcos Zandomeni.
En el lugar también estuvo presente el ministro de Salud, Carlos Díaz Russo, que aseguró que Sebastián “era un excelente profesional y una buena persona”. “Esta vez nos tocó a nosotros y lo estamos sufriendo intensamente. Toda muerte importa, pero yo creo que las circunstancias en las que se dio son las que hacen que sea todavía más tremendo”, confesó.
