El Gobierno provincial defendió su intención de avanzar con la construcción de la presa El Baqueano ante las fuertes críticas que recibió el proyecto hidroeléctrico en el sur provincial que reemplazará a Portezuelo del Viento.

El Centro de Ingenieros de Mendoza, el abogado especialista en derecho del agua Miguel Mathus Escorihuela y autoridades de La Pampa esgrimieron sus dudas y reproches ante esa decisión anunciada por Rodolfo Suarez. La respuesta del Ejecutivo llegó a través de un comunicado oficial, donde se resaltan los beneficios de la obra.

“La obra hidroeléctrica fue planificada en los 80 y en los últimos 7 años se licitaron nuevos estudios y actualizaciones del proyecto que forma parte del Sistema del río Diamante. Junto a los aprovechamientos hidroeléctricos, el desarrollo de energías limpias y el plan de aguas hasta 2050, forma parte de un largo engranaje pensado para el futuro de la provincia”, sostiene el documento, titulado “Por qué El Baqueano es una prioridad para Mendoza”.

También le envió un mensaje a La Pampa: “Al formar parte del Sistema del río Diamante, no requiere de consenso del Comité Interjurisdiccional del Río Colorado, como ocurre con Portezuelo del Viento”, dice el texto. Es decir, que no debe ser aprobado por el Coirco.

Sin embargo, en la vecina provincia reclaman que Mendoza informe sobre el estado actual del proyecto y sus respectivas aprobaciones ambientales regionales ante la comisión que hace el seguimiento al estudio que desarrolla el Estado nacional en la cuenca del río Desaguadero-Salado-Chadileuvú-Curacó.

Y destacan que el mismo estudio integral de toda esa cuenca se afirma: “Entre las presas de embalse en proyecto o en ejecución se encuentran obras de gran envergadura y que han estado en carpeta durante décadas (El Baqueano data de la década del 80) por lo que algunas de ellas requieren de una actualización para verificar su viabilidad desde el punto de vista económico y ambiental”.

Pero el Gobierno mendocino mantiene firme su postura de continuar con el proyecto. “El Baqueano es un eslabón de una larga cadena elaborada en los últimos años para una Mendoza sostenible de aquí a medio siglo: desde la inauguración del dique Potrerillos, en 2003, no se habían vuelto a generar fuentes de energía eléctrica en la provincia. Hoy se han sumado más de 150 megavatios con Pequeños Aprovechamientos Hidroeléctricos, paneles solares, parques fotovoltaicos como el PASIP y energía térmica como la que produce Anchoris”, dice el comunicado.

Justamente, que esos recursos que envía la Nación como compensación por los perjuicios ocasionados por el régimen de promoción industrial sean destinados a la producción de energía es uno de los puntos que cuestionó el Centro de Ingenieros de Mendoza.

“Una vez más se ha priorizado la generación de energía por sobre la necesidad de una mayor disponibilidad del recurso hídrico, que es cada vez más escaso y que es la verdadera necesidad de los mendocinos de hoy y de las generaciones futuras. Generar energía está muy bien Señor Gobernador, pero como usted sabrá, la misma pasa al Sistema Interconectado Nacional y contribuye a todo el país, no queda en la Provincia y, por lo tanto, se hace con plata de los mendocinos una obra que beneficia al país y no específicamente a la provincia“, enfatizaron los profesionales en una carta abierta. “Entendemos y sugerimos que se debería priorizar la construcción de una presa en los Ríos Mendoza o Tunuyán y no en aquellos que ya tienen las necesarias a los efectos del uso racional del agua”, agregaron.

En coincidencia con esa postura, el especialista Mathus Escorihuela puso en tela de juicio a El Baqueano y consideró un “error grave” avanzar en ese proyecto. A su entender, la prioridad debería ser construir la presa Uspallata y, en segundo lugar, Los Blancos.

Sin embargo, el Ejecutivo mendocino no parece decidido a frenar El Baqueano. Todo lo contrario. En el documento difundido este domingo enumeran los “beneficios sociales y económicos” de la obra:

  • Aumenta 15% la capacidad del embalse del Complejo Diamante, instalando 120 MW de potencia, capaces de abastecer a unos 60 mil hogares.
  • Crea un nuevo polo turístico, con la apertura de la ruta del Cañón del Diamante y la conexión entre Malargüe y San Rafael mediante un camino que tendrá un atractivo paisajístico único en Argentina.
  • Crea, solo en la construcción de la represa 800 empleos directos y cerca de 1.500 empleos indirectos
  • No se deben relocalizar rutas ni poblaciones, ni se afectan líneas de alta tensión y gasoductos.
  • Tampoco altera el régimen del río Diamante, que lleva agua a el dique compensador El Tigre y a las hidroeléctricas Los Reyunos y Agua del Toro.