A pesar de un contexto de bolsillos ajustados, no hay precio para el amor; o por lo menos así lo reflejan aquellos mendocinos que apuestan a un vivir un momento de diversión y distensión en una salida romántica.
Si bien los costos varían según el plan elegido, distinguiendo entre alternativas económicas, medias y costosas, tener una cita en Mendoza puede arrancar en $5.000 por persona y superar los $130 mil.
En un presente en el que las redes sociales son las protagonistas para concretar los encuentros, los jóvenes aseguran que están dispuestos a pagar más de $40 mil en una primera salida, dentro de una provincia que ofrece un abanico de posibilidades para disfrutar de un plan romántico.
Precios y opciones
Tomar un trago o cerveza, un café, mates al aire libre, visitar el cine, o un plan en el dique, fueron las alternativas más elegidas por los mendocinos a la hora de tener una cita, de acuerdo con un relevamiento realizado por El Sol.
En este sentido, una cerveza con papas o un café, que son las opciones más baratas para compartir algo mientras se conoce a una persona, pueden costar de $5.000 a $10 mil por persona.
Pensando a una alternativa de gasto medio, que incluye un almuerzo o una cena, los valores oscilan entre $10 mil y $20 mil por persona. Es decir, de base, el total para una cita alcanzaría los $20 mil, teniendo en cuenta que el precio irá modificándose según el lugar que se visite.

Emblema mendocino, pero con precios inaccesibles para gran parte de la población, visitar bodegas es una de las actividades más costosas para un primer encuentro. Dependiendo del sitio elegido, y tomando como referencia un menú de tres pasos, los almuerzos más económicos empiezan en $55 mil y pueden superar los $130 mil.
Si a los planes mencionados se les suma una noche en un hotel alojamiento, por un turno, los valores van de $15 mil a $34 mil, según el día y el tipo de habitación.
Consultados por cuánto están dispuestos a pagar por una salida, las respuestas de los jóvenes fueron varias.
“Depende de la persona”; “Entre $15 y $20 mil”; “Pago de 40 a 45 lucas”; “Lo que sea”, expresaron.
¿Quién paga la cuenta?
Buscando derribar viejas costumbres, la realidad señala que dividir la cuenta ha tomado la posta en el mundo de las citas. Sin embargo, también están aquellos que sostienen que debe pagar la persona que invita, o los que mantienen aquel viejo precepto en el que el hombre es el encargado de saldar cuentas.
“Históricamente, pagaba el hombre y eso todavía existe. Sé que hay mujeres que lo esperan, pero hoy es miti miti“, dijo una de las jóvenes consultadas.
“Si te invito yo, pago yo; sino pagás vos“, señaló otra mujer.

Por su parte, la opinión quedó dividida en el sector masculino, en donde todavía pesan las antiguas costumbres.
“Para mí debería ser entre los dos, pero siempre está ese estereotipo en el que el chabón paga“, contó un joven mendocino.
“Pago yo“, fue otra de las frases que repitieron sin dudarlo varios de los hombres consultados por El Sol.

Amor en tiempos de redes
El tiempo pasó y los teléfonos fijos dejaron de sonar; es que hoy no hace falta sacar un papel y una lapicera para asegurarse el contacto de una persona. En plena era digital, las redes sociales y las aplicaciones juegan un rol fundamental para conocer a alguien.
Entre “follows” y “likes”, Instagram es la red social que encabeza las maneras de concretar los encuentros románticos. Luego, están las aplicaciones de citas, destinadas exclusivamente para este tipo de situaciones.
Sin embargo, todavía quedan aquellos que apelan a establecer un primer contacto en persona. Boliches, bares, universidades y hasta la vía pública, son los sitios que frecuentan los jóvenes para entablar un vínculo.
“Si veo alguien en la calle y me gusta, me mando y le pido su Instagram”; “Me gusta conocer gente saliendo o en juntaditas con amigos”, dijeron.
