El Super Bowl LVIII, el evento deportivo del año en Estados Unidos, tuvo su show de medio tiempo a cargo del cantante Usher, quien con una destacada actuación se lució ante el público que asistió para disfrutar la final entre Kansas City Chiefs y San Francisco 49ers.
Usher apareció en el Allegiant Stadium de Las Vegas para el espectáculo de medio tiempo sentado en un trono, acompañado por una banda de música y artistas. Fue una actuación digna de la “ciudad del pecado”, cargada de brillo, coreografía y nostalgia, pero Beyonce y Taylor Swift le robaron el show
Durante su actuación, Usher brindó un homenaje a Michael Jackson, su mayor inspiración, al lucir un guante blanco con brillantes y sacar a relucir los pasos de baile más míticos del eterno Rey del Pop.
También tuvo invitados sorpresa como Alicia Keys, Jermaine Dupri, H.E.R., Will.I.Am, Lil Jon y Ludacris.
Más allá del magnífico show, otra artista se llevó todas las miradas. Taylor Swift se ubicó un palco de lujo para acompañar a su novio Travis Kelce, ala cerrada de los Kansas City Chiefs, que se quedó con la emocionante final.
La relación de Swift con Kelce es una revolución para los rating de la televisión y cautivó a la NFL y a la industria cultural.

Mientras que Beyonce asistió con su marido, el magnate del hip hop Jay-Z, y anunció un nuevo álbum durante un comercial en el tiempo del encuentro en el que intenta repetidamente “romper Internet”.
Con información de TN / Yahoo News / AP / Exitoína
