Se conocieron en las últimas horas detalles escalofriantes de la autopsia del cuerpo que encontraron en la propiedad en la que vivió Gustavo Cerati.
El hallazgo se produjo el pasado 20 de mayo durante una excavación en el terreno, junto a una medianera de la propiedad donde el histórico músico argentino vivió entre 2001 y 2003. Ante la magnitud del hecho, intervino el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), cuyos peritajes permitieron reconstruir parte del brutal crimen.
En el lugar, ubicado sobre Avenida Congreso al 3700, se encontraron restos óseos humanos que pertenecerían a un adolescente de entre 15 y 19 años, víctima de una muerte violenta.

Según el informe de los especialistas, el adolescente fue apuñalado en la cuarta costilla derecha, herida que habría resultado mortal. Además, se hallaron marcas en los huesos de brazos y piernas compatibles con intentos fallidos de descuartizamiento mediante una herramienta de tipo serrucho.
El cuerpo, que fue enterrado en una fosa de 60 centímetros de profundidad, medía 1,77 metros y calzaba talle 41.

Junto a los restos, se encontraron objetos personales que podrían ser clave para la identificación de la víctima: una suela de zapato, un corbatín azul desgastado, un llavero naranja con una llave, un reloj Casio con calculadora fabricado en Japón en 1982 y una moneda de cinco yenes. Todos los elementos están siendo analizados por los investigadores.
Hasta el momento, no hay pistas firmes sobre la identidad del joven ni sobre las circunstancias que rodearon el homicidio. La causa continúa en manos de la justicia, que busca esclarecer un crimen cometido hace años y que salió a la luz por casualidad, en una casa que alguna vez albergó a una de las figuras más emblemáticas del rock argentino.
