Tras haberse estrenado en Telefé, los mendocinos podrán disfrutar desde hoy a partir de las 22.30 por la pantalla de Canal 9 Televida de una nueva temporada de Cárceles, un mundo adentro, un docu-reality sobre la vida tumbera que, como en el 2007, será conducido por Diego Pollo Alonso. Este año, Cárceles presentará el mundo del delito pero incluyendo también las historias que se viven más allá de las celdas. Además, el programa incorporará dos nuevas secciones: Identikit, en la que hablan las víctimas de los delitos; y Botín, mediante la que se cuenta cuál fue el destino de lo obtenido en el robo.
PRIMER ENVÍO. En este primer capítulo se reflejarán imágenes de la Nochebuena de Diego Alonso, junto a los chicos de la Unidad 18 de Gorina. Además, habrá notas sobre dos transexuales encarcelados. La historia de Rubi, una mujer que está en una cárcel de hombres, y Guachin, un hombre en una cárcel de mujeres. También se reflejará el look tumbero contado por sus protagonistas. El docu-reality que desentraña cómo es la vida tras las rejas es producido por Endemol Argentina, la empresa a cargo de varios formatos exitosos como Gran hermano, Policías en acción, Operación triunfo, Factor miedo, Cámara testigo, Pulsaciones y Confianza ciega.
EN LA PIEL DE LOS PROTAGONISTAS. Diego Alonso se hizo conocido por los protagónicos de Okupas y Pizza, birra, faso. Es actor de formación y cazador de historias reales por adopción. Alonso cuenta que, tras un par de temporadas formando parte del equipo periodístico de La liga, a comienzos del 2007, decidió proponerle a Cuatro Cabezas trabajar en forma free lance, porque necesitaba buscar otro proyecto en el que canalizar sus inquietudes, más humanas que periodísticas. “Estaba un poco agobiado de hacer siempre el mismo trabajo.
Nunca fui de quedarme mucho tiempo en el mismo lugar, me aburro fácilmente. Por eso, tal vez, no me gusta hacer teatro. Y con esa idea de ver si salía otro laburo que satisficiera mis intereses, me llamaron de Endemol para hacer Cárceles y no dudé un instante en aceptar”, dijo. Trabajando paralelamente en 15 cárceles diferentes pertenecientes al Servicio Penitenciario Federal y Provincial, el ciclo producido focaliza, a lo largo de ocho capítulos, en un grupo de presos detenidos por distintos motivos.
“La idea del programa es mostrar que el mundo tras las rejas no es monocorde, no es violento de por sí, no todos los presos son iguales ni corre sangre a diario. Por lo general, la gente tiene una imagen distorsionada de la cárcel, porque la televisión sólo le dedica tiempo cuando hay un motín o un hecho salvaje que incita al morbo”, manifestó Alonso.
