¿Es necesario vivir apasionado? ¿Son necesarias las pasiones o sólo nos generan más problemas que beneficios? Esta semana seremos testigos de un eclipse de Luna llena, que, aun cuando no será un evento astronómico descomunal como el que acabamos de vivir el martes 2, este eclipse, desde un punto de vista astrológico, tiene mayor impacto en nuestro mundo emocional y viene a fortalecer el ritmo interno de un proceso de regeneración que se inició en enero.
¿De qué se trata este capítulo? En esta ocasión, la energía disponible colabora para que nos conectemos con la necesidad de vivir apasionadamente la vida. Algo sucede cuando sólo nos movilizan el esfuerzo, el deber ser y las obligaciones, de cierta forma, nos secamos, nos volvemos autómatas y confundimos vivir con sobrevivir.
¿Se ha dado cuenta de la diferencia que experimentamos físicamente cuando hacemos algo que nos gusta y nos apasiona? No existen contracturas, dolores musculares ni dolores de cabeza, a estas alturas, es de conocimiento popular que la neuroquímica que generan estados de felicidad es muy distinta de la que producimos en situación de estrés.
También sabemos que gran parte de nuestra reacción biológica viene dada por cómo percibimos una situación y no por la situación en sí. Sin embargo, sigue siendo un gran misterio para nuestra vida cotidiana encontrar la forma de gestionar las obligaciones y las preocupaciones sin vivir sumergidos en el estrés y la ansiedad.
¿La pasión se relaciona únicamente con los hobbies y el inicio de una pareja? ¿La pasión se puede sostener en el tiempo y vivir una rutina apasionada? La respuesta es no, al menos si miramos rápidamente a nuestro alrededor.
Desde la astrología sí es posible y la clave está en diferenciar lo siguiente: una cosa es experimentar el fuego que nos enciende para emprender desafíos, que nos llena de fuerza y confianza y nos permite correr riesgos con nuevos amores y proyectos, y otra energía es la que nos habilita a vivir apasionados.
Vivir apasionados está íntimamente relacionado con lo que es basal en nuestra vida, nuestro mundo interior y con conocer continuamente lo que nos mueve, lo que quisiéramos contar al partir, lo que deseamos dejar como huella, de cierta forma es lo que llamamos propósito de vida; no es un objetivo ni una meta concreta, es algo similar a una visión, a un estilo de vida, a una forma de vibración.
¿Cómo encender la pasión en nuestra vida? Tenemos al universo de nuestro lado, hagamos nuestra parte: una pausa real, preste atención a lo que te molesta, a lo que le duele, analice más allá de la situación, más allá de las personas involucradas, tome papel y lápiz, profundice en sus primeras respuesta, evalúe más allá de la queja. Decídase a encontrar lo que realmente desea aun en su rutina, elija lo que necesita y lo que desea.
Este eclipse viene a conectarnos con la verdad más íntima que nos da eje y nos impulsa a ser protagonistas de nuestra vida.
