El Gran Premio de Baréin, el antepenúltimo del Mundial de Fórmula Uno, quedó parado con bandera roja, nada más darse la salida, a causa del accidente del francés Romain Grosjean (Haas).

El Haas de Grosjean se estrelló a la salida de la tercera curva del circuito de Sakhir, cuando se tocó contra otro auto. Lo inusual del accidente fue que el vehículo se incendió, algo que no se veía en un golpe de este tipo desde hacía muchos años. 

El accidente de Grosjean

No había pasado ni un minuto de la carrera cuando los espectadores contuvieron la respiración ante el accidente.

El auto del francés se salió de la pista, impactó contra las protecciones y después se produjo una gran explosión. 

El fuego invadió el vehículo, pero por suerte el piloto pudo salir por sus propios medios.

La carrera se interrumpió en la primera vuelta, en la que el inglés Lewis Hamilton (Mercedes) -ya matemáticamente séptuple campeón del mundo-, que salía desde la ‘pole’, mantuvo su primer puesto; pero en la que el holandés Max Verstappen (Red Bull) avanzó uno y es segundo.