La apertura de una ruta comercial entre Magallanes en Chile y las Islas Malvinas puede convertirse en un “evento crítico” a fin de año, según el Servicio de Inteligencia de Chile, que publicó un informe al respecto. Es una ruta inédita cuya inauguración podría aumentar la tensión entre Chile y Argentina, según ese informe.
El circuito marítimo será inaugurado en noviembre por el buque Danstar, una nave de 72 metros de eslora de bandera chilena, que le pertenece a la firma de ese país Easter Island Naviera. Pretenden explotar una ruta desde el puerto de Punta Arenas hasta el Puerto Argentino/Stanley.
La polémica, según la información que publicó el medio chileno Bio Bio, surge a partir de la traza del recorrido. En principio, evaluaron conectar los puertos por el Mar de Drake y evitar así un conflicto internacional. Sin embargo, para los chilenos eso implicaría en sí mismo una renuncia de su soberanía en el Estrecho de Magallanes. Por lo que el buque finalmente pretende circular por esa vía, al norte de Tierra del Fuego.
La fecha del zarpe está bajo reserva por parte de la empresa, justamente para no advertir a las autoridades argentinas. Pero la inteligencia chilena considera que puede haber un “incidente” con las Fuerzas Armadas argentinas en su paso por el estrecho. Por eso descartan que haya una escolta militar chilena, para no generar una “tensión innecesaria”.
Hay una cuestión logística en el medio. Las autoridades isleñas quieren reabrir esa ruta comercial para acortar los tiempos de cobertura de una serie de productos básicos que actualmente provee Uruguay. Serían tres días de demora en el trazo desde Chile, respecto a los cinco desde Montevideo. La empresa cree que la conexión podría generar un beneficio de 20 millones de dólares al año.
Según publicó el diario La Tercera de Chile, la controversia se amplifica a raíz de una serie de reuniones entre las autoridades del municipio de Magallanes con los representantes de la empresa Falkland Islands Development Corporation (FIDC), que encabeza la operación.
Sin embargo, la información recabada por la Unidad de Investigación de Bío Bío, que publicó el medio chileno, advierte sobre el conflicto de intereses geopolíticos que puede generar con la Cancillería argentina, la cual aún no se ha expedido sobre el tema.
La noticia se enmarca en el endurecimiento de las sanciones que la administración de Javier Milei está implementando no solo sobre las empresas que explotan la cuenca petrolera de Malvinas, sino las compañías que las proveen y sus directivos.
