Un delincuente fue detenido por la policía tras intentar robar en un local de comida en el partido de Haedo, Buenos Aires. Pero antes el sujeto recibió una golpiza por parte de uno de los trabajadores que se animó a enfrentarlo.
Todo ocurrió cuando ladrón ingresó con fines de robo y apuntó con un arma a dos empleados. Pero uno de ellos se percató de que el revólver no estaba cargado. Además, el malviviente estaba borracho. Esto hizo que en un momento dado el trabajador le arrebatara el arma y comenzara a forcejear.
El ladrón recibió una golpiza propinada incluso con su propia arma. Los empleados lo encerraron en el baño y llamaron a la policía. Pero cuando llegaron los uniformados, el individuo había logrado escapar por una ventana del sanitario. Sin embargo, fue capturado a las pocas cuadras.

