“Iba a alta velocidad”, es el relato que coincide en cada testimonio que fue plasmado en el expediente judicial por la tragedia de San Carlos, en la que un conductor alcoholizado atropelló y mató la noche del lunes a tres ciclistas.

La misma descripción sobre el “imprudente” andar del detenido, Gabriel Rubén Paco, brindó la hija de Romina Lazcano (29) y hermana de Loana Lazcano (6), dos de las víctimas fatales.

En una charla con El Sol, familiares de la pequeña sobreviviente, de 9 años, explicaron que se encuentra en buen estado de salud. Tanto ella como los dos hijos de Mariana Salinas (29), quien también murió en el hecho, no fueron alcanzados por el vehículo.

Al parecer, los tres niños se habían adelantado algunos metros y pudieron ver que el Peugeot 206 de Paco venía por calle San Martín “como loco” hacia donde ellos se encontraban.

Tras correrse hacia un costado del camino, lo siguiente que observó la niña fue a su madre tendida sobre la calle y a su hermanita en el interior de una cuneta.

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Acto seguido, un vecino de la zona acudió a auxiliar a los niños y retirarlos de la escena para evitar que continuaran viendo las terribles imágenes de sus madres sin vida.

Para finalizar, desde la familia de Lazcano pidieron que “se haga Justicia y que el conductor no recupere la libertad”.

Complicado

Fue una madrugada agitada para los detectives policiales y judiciales que trabajaron en el caso. Sin dormir, estuvieron realizando una importante cantidad de medidas para poder avanzar rápidamente en la pesquisa y poder definir este lunes la imputación contra Paco, contaron fuentes cercanas a la causa.

La fiscal de Tránsito del Valle de Uco, Viviana Crespillo, contó con la colaboración del ayudante fiscal Reinaldo del Río para orquestar los diferentes peritajes y análisis que se han ido incorporando al expediente.

Por ahora, lo que más complica a Paco es el test de alcoholemia, que arrojó que Paco tenía 2,26 gramos de alcohol por cada litro de sangre cuando fue detenido, es decir, casi cinco veces más de lo permitido por la Ley de Tránsito (0,5).

Esa cantidad podría aumentar cuando los especialistas realicen el cálculo retroactivo, para conocer con precisión cuánto alcohol en sangre tenía el conductor al momento del hecho. Esto porque el accidente ocurrió a las 20 y el acusado fue aprehendido alrededor de las 23 después darse a la fuga por entre unas viñas de la zona.

Según averiguaciones realizadas en las calles por los detectives, Paco estuvo consumiendo bebidas alcohólicas con un amigo antes del hecho.

Con respecto al Peugeot 206 que el joven al volante dejó abandonado en la escena, personal de la Policía Científica tomó rastros epiteliales que permitirán conocer con qué sector del rodado impactó a cada una de las víctimas.

En el lugar del hecho se realizaron las mediciones y demás análisis correspondientes para poder tener mayores precisiones sobre la mecánica del accidente.

Más allá de las pruebas que están en espera, en las próximas horas Paco será imputado. Crespillo, en coordinación con el fiscal en jefe Javier Pascua, analizan si corresponde una acusación por homicidio culposo o por homicidio simple con dolo eventual. Esta última calificación prevé penas de 8 a 25 años de cárcel.