Ginebra, considerada la ciudad más cara del mundo, aumentó el salario mínimo a 4.430 dólares mensuales para disminuir la desigualdad económica.
Los habitantes de esa ciudad suiza votaron para aprobar la propuesta de un salario mínimo de 23 francos suizos (25 dólares) la hora, para todos los que trabajan en la ciudad. Fueron necesarios tres intentos para que los impulsores de esta medida social convencieran al 50% del electorado.
El nuevo salario mínimo fue aprobado el último domingo en referéndum local, donde la iniciativa “23 francos es lo mínimo” obtuvo el apoyo del 58,16 por ciento de los votantes, pese a que en 2011 habían dicho no a una propuesta similar.
La medida está próxima a aplicarse durante este mes. El salario mínimo garantizado será de 3.772 francos suizos (4.100 dólares) al mes por una semana laboral de 41 horas, convirtiéndose en el sueldo mensual más alto del mundo.
La cifra está muy por encima de los 2.550 dólares (14,1 dólares por hora) que perciben mensualmente los trabajadores del país con el segundo salario mínimo más alto del mundo, Australia.
Con la crisis provocada por la pandemia, unos 17 mil trabajadores cobrarían por debajo de este salario mínimo en la actualidad, según diversos sindicatos, afirmando que dos de cada tres son mujeres.
A pesar de que en Madrid, Barcelona, París o Berlín se puede vivir bien con un sueldo de estas características, lo cierto es que en la ciudad suiza quizás ni siquiera sea suficiente. Por ejemplo en Ginebra el costo de la vida (sin incluir el alquiler) asciende hasta casi los 5 mil euros si se trata de una familia de 4 personas.
