Además, calculó que para el período 2001-2009, la pérdida de recursos fue de 34.589 millones, equivalentes a 5,42 por ciento del PBI. El estudio señaló que si el Impuesto al Cheque hubiese sido coparticipado siempre de manera plena, las provincias “hubiesen tenido un desempeño fiscal marcadamente mejor, mostrando superávit primario desde el 2002 hasta el 2008 y un déficit de 0,4 por ciento del PBI recién en el 2009”.
“Dado el reparto actual, sin dudas, el más afectado por la inexistencia del Impuesto a los Créditos y Débitos Bancarios (IDCB) hubiese sido el Gobierno nacional. En el 2009 no hubiese tenido superávit primario y el promedio para el período 2001-2009 hubiese sido de 1,06 por ciento del PBI, en vez del 2,50 por ciento que tuvo lugar”, indicó.
Al respecto, el informe precisó: “Para el período considerado, 42,4 por ciento del superávit primario nacional se explica por el IDCB. Por su parte, sin dicho impuesto, las provincias hubiesen tenido un déficit primario de 0,13 por ciento del PBI, en vez del superávit de 0,10 por ciento”.
El IERAL explicó que los sectores de actividad que más bienes le compran a otros, siempre suponiendo transacciones formales alcanzadas por el IDCB, serían, en principio, los más afectados por el efecto acumulativo (midiendo el impuesto como porcentaje de sus ventas). “El sector más afectado es Industria Manufacturera, ya que el impuesto contenido en el precio de venta es más del doble de la alícuota legal. O sea que cada un por ciento de alícuota, los precios del sector aumentan dos por ciento.
También se observa que la gran mayoría de los sectores enfrentan, por efecto cascada, un impuesto superior a 50 por ciento del valor legal”, analizó. A su criterio, al Gobierno, “la amenaza de eliminar el impuesto en el 2011 sólo le cierra si el Impuesto al Cheque mantiene su coparticipación actual (ya sea porque no se aprueba su reforma o porque se aprueba y es vetada), pero luego, en lugar de eliminarlo, la Nación decide transformarlo en un pago a cuenta de Ganancias”.
“Al reducirse el pago de un impuesto altamente distorsivo sobre los sectores formales de la economía, sin dudas se estaría ante una medida que beneficia a la economía”, sostiene el informe.
