Para explicar de forma simple parte del simbolismo astrológico del cual hemos sido testigos fuertemente todo este año, a través de cambios violentos aparentemente inesperados, utilizaré el siguiente recurso: ¿Ustedes se imaginan a Darth Vader obsesionado con algo? Para quienes no han visto la saga de La Guerra de las Galaxias y, con el permiso de los fanáticos expertos, voy a describir, según mi parecer, el personaje de Darth Vader. Todo nace en un niño llamado Anakin Skywalker, quien vivía en tiempos complejos, rodeado de conflictos bélicos y pobreza. Del padre no se sabe nada y, en un acto de saqueo y violencia a su hogar, pierde a su madre, quien era la única conexión con el amor y el cuidado que el niño de 9 años tenía. Basta con ser humano y comprender que, obviamente, era un niño con odio, dolor y sed de venganza; pero, como hay cosas que se traen de fábrica, también tenía en su interior “la fuerza”. Así comienza su entrenamiento como jedi, más o menos va llevando la oscuridad que tenía en su interior, pero, como en todo humano es el amor el que despierta la verdadera oscuridad, cuando se enamora de la reina Padmé Amidala conoce el cielo, y el infierno al perderla, del cual no logra salir, radicándose definitivamente en el lado oscuro de la fuerza y se transforma en Darth Vader. Aunque, finalmente, con el tiempo, al enfrentarse a otro gran amor (su hijo Luke) alcanza la redención, la mayoría de las personas no lo hacen y habitan hasta el día de su muerte física ese infierno interno que decidieron construir.

Bueno, hecha la introducción del personaje metafórico que usaré, Plutón es de cierta forma ese momento de la vida en el cual elegimos personificar al mismo Diablo y ser carceleros, victimarios no sólo de otros, sino también de nosotros mismos. Se caracteriza por ser el tiempo en el cual el lápiz se siente como daga, el auto como tanque de guerra, y nos preguntamos por qué como humanidad dejamos de matar a la gente que cometía delitos y, aunque no lo digamos en voz alta, a ratos podemos llegar a pensar que el Holocausto es una forma de control de población. Así es una parte de Plutón en su nivel más bajo de vibración.
Plutón es uno de los mayores poderes de transformación que podemos experimentar las personas. ¿Por qué es un gran poder de transformación? Porque nos conecta con nuestra oscuridad y con algo que olvidamos pero que sí mencionan los mitos antiguos: que en la oscuridad también se esconde nuestro verdadero poder. A veces, en la vida debemos conectar con la sombra para reaccionar y tomar la dirección que estamos buscando.

Conéctese con su propia oscuridad, la flojera le permite identificar lo que no le gusta, la queja es señal de que algo no está bien y el desánimo es síntoma que se está resistiendo a un cambio verdadero.

Todo este año hemos sentido y vivido bajo diferentes situaciones la presión de encarnar la responsabilidad de tener poder. Aceptar la transformación no implica aniquilarse a uno mismo ni a otros, implica aceptar el poder que cada uno tiene de cambiar sus propios actos y comprender que de la mano de la libertad viene la responsabilidad. Transformarse no es aniquilarse, es ser responsable.