Este martes se lanzó en Mendoza la campaña de vacunación contra el coronavirus. Fueron 5.550 las dosis de la vacuna rusa que arribaron a la provincia y unos 20 profesionales del hospital Lagomaggiore accedieron a inocularse. A ellos se les sumaron la ministra de Salud, Ana María Nadal, y el Subsecretario de Salud, Oscar Sagás.
“Estamos muy contentos con la adhesión del personal y que nuestro querido hospital haya sido el elegido para que se lance la campaña provincial. La vacunación es voluntaria y realmente ha superado nuestras expectativas. En esta primera jornada se vacunó todo el personal de terapia intensiva, infectólogos, personal de clínica médica, la respuesta ha sido muy buena y eso se celebra”, comentó Roxana Cabrera, directora del nosocomio.
“Día histórico”
Si bien hubo polémica en torno a la vacuna rusa, los primeros profesionales de la Salud que accedieron a inocularse en Mendoza advirtieron que “este día lo vivieron como algo histórico”.
“La pasamos muy mal durante la pandemia y creemos que esta vacuna es la solución al problema”, señalaron.
La primera en el listado para inmunizarse fue Gisel Videla. La joven es licenciada en Enfermería y se desempeña en el área de Terapia Intensiva del Lagomaggiore.
“Hay mucha información sobre la vacuna, pero considero que lo importante acá es confiar en los portales científicos que no sólo apoyan la colocación de las dosis sino que establecen que es segura y confiable, por ello, nunca tuve dudas a la hora de decidir administrármela”, comentó la enfermera.

Respecto a cómo fueron sus días durante estos meses la mujer aseguró que al desempeñarse en un área tan crítica como es la terapia intensiva, con una alta carga viral y de contagiosidad, fueron momentos duros y estresantes.
“No tuve la enfermedad, es decir, no tengo anticuerpos generados, por ello, aplicarme la dosis es lo único que me permitirá trabajar más tranquila. Necesito vacunarme por mi y por mi entorno familiar”, comentó.
Natalia es otra de las licenciadas en Enfermería que accedió, sin titubeos, a vacunarse. “He leído muchísimo sobre la vacuna, me informé e investigué. Luego tomé la decisión de vacunarme porque trabajo en áreas muy críticas y de mucha exposición”, expresó.
La reticencia para vacunarse, por parte de muchos profesionales, no es ajena al Lagomagiore, sin embargo, las enfermeras los instan a investigar, a informarse sobre el tema y, luego acceder a la inmunización. “Lo tienen que hacer por ellos, por sus familias y por los mismos pacientes”, concluyó.
Ariel Chena es médico terapista y es otro de los profesionales que esperaba con ansias este día. “Hemos visto muchos colegas médicos, kinesiólogos y enfermeros contagiarse y muchos otros morir en la lucha contra esta pandemia”, refirió.

Sobre la experiencia en esta pandemia y la inconciencia de mucha gente que aún no entiende de qué se trata la situación, Chena dijo: “Desgraciadamente no se toma la suficiente conciencia para combatir semejante cantidad de contagiados durante esta pandemia. El hospital lo ha vivido con mucha angustia, dolor y preocupación ya que no sólo trabajamos con capacidad máxima en cuanto a camas sino también en cuanto a exposición por parte del personal de salud”.
Finalmente el médico dijo que la Sputnik V no es más que una esperanza para la población. “Esperamos que esta segunda ola de contagio, que ya comenzó a avanzar en diferentes países de Europa y América Latina, se atenúe con la vacuna”.
“Los que tienen dudas, que no se vacunen”
Frente a la polémica acerca de si hay que vacunarse o no, con una marca o con otra, la ministra de Salud advirtió que “la inmunización es voluntaria, por tanto, el personal que tenga dudas que no se vacune”.

“El hecho de que seamos varios los que accedimos a colocarnos la vacuna fue para dar confianza, para que la gente se vacune, la solución para el COVID 19 es la vacuna, la inmunidad rebaño en esta enfermedad provoca serios daños a la salud de las personas, fallecimientos y un largo impacto en el sistema sanitario”, prosiguió Nadal.
