El ex presidente boliviano Evo Morales ganó con “alta probabilidad” sin cometer fraude los comicios presidenciales de octubre pasado según un análisis estadístico del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), que cuestionó fuertemente a la OEA.
Los investigadores, pertenecientes al Laboratorio de Ciencias y Datos Electorales de la universidad privada de Cambridge, estudiaron la tendencia del escrutinio antes y después de que se interrumpiera el conteo rápido al 84%, punto en el que los opositores a Morales denunciaron el inicio del denunciado fraude, que acreditó después la Organización de Estados Americanos (OEA).
El MIT aseguró en su informe que “el análisis estadístico y las conclusiones de la OEA parecen profundamente defectuosas”.

Cuando el conteo se interrumpió, Morales encabezaba el escrutinio con unos ocho puntos sobre su principal opositor, Carlos Mesa, lo que hubiese obligado a celebrar una segunda vuelta según el sistema electoral boliviano. Al reanudarse el conteo Morales alcanzó el margen suficiente -10 puntos- para ser reelegido en primera vuelta.
Sin embargo, las elecciones quedaron anuladas bajo la sospecha de fraude y Morales denunció haber sido víctima de un golpe de Estado.
El periódico @washingtonpost publicó las conclusiones de una investigación, que señala que no hubo fraude en las elecciones de octubre en #Bolivia. Es una evidencia más del monumental robo que Mesa, Áñez, Camacho y Almagro, hicieron a todos los bolivianoshttps://t.co/gYylPhygHZ
— Evo Morales Ayma (@evoespueblo) February 27, 2020
Los investigadores del MIT afirmaron en su análisis, publicado por The Washington Post, que es “altamente probable que Morales superase el margen de 10 puntos porcentuales”, al defender que la tendencia alcista que impulsaba al entonces mandatario era anterior a la interrupción del conteo rápido.
“Nuestros resultados son claros. No parece haber una diferencia estadísticamente significativa en el margen antes y después de la interrupción del conteo preliminar”, dijeron.

Al menos 34 miembros de tribunales electorales fueron detenidos acusados de supuesto fraude en los días posteriores.
La OEA calificó de “cambio drástico y difícil de justificar” los resultados tras la interrupción y denunció “irregularidades” y “manipulaciones” que hacían imposible saber el margen real entre Morales y Mesa.
