Un proyecto de ley presentado por la diputada nacional Paula Urroz pretende terminar con la obligatoriedad de la vacunación a menores de edad e instaló la polémica sobre la vacunación en nuestro país. La directora del Vacunatorio Central de Mendoza, Iris Aguilar, aseguró que “no vacunarse supone un riesgo para toda la comunidad y significaría un retroceso”.

“Las personas que sean pasibles de vacunación obligatoria u opcional y quienes sean responsables por la vacuna que reciba un menor a su cargo deberán recibir previamente una información fehaciente acerca de los riesgos que la inoculación de la vacuna en cuestión implica, posibilitando la aceptación o no aceptación de ese acto médico, en cumplimiento del derecho al consentimiento informado establecido en el Capítulo III de la Ley 26.529”, reza el primer párrafo del proyecto.

Ante esto, el coordinador de Epidemiología de Mendoza, Rubén Cerchai, señaló que es “un error político porque el proyecto no tiene ningún fundamento científico”.

Además, el funcionario explicó que Argentina tiene uno de los calendarios de vacunación más completos del mundo y que gracias a esto se han erradicado enfermedades como el sarampión o la rubeola.

En Argentina existen 19 vacunas gratuitas y obligatorias

Cerchai señaló que si la vacunación dejara de ser obligatoria, la mayoría de la población no iría a vacunarse y eso significaría un “gran retroceso”.

“Varios países de Europa donde la vacunación no es obligatoria, ahora tienen brotes de sarampión que acá no tenemos”, agregó el médico pediatra.

En este sentido, Aguilar recalcó que en nuestro país las vacunas son obligatorias y gratuitas por ley y esto ha logrado que la Corte Suprema intime a aquellos padres que no querían vacunar a sus hijos.

“El hecho de que una persona no se vacune pone en riesgo a toda la comunidad”, sentenció la funcionaria.

Ante esto, Aguilar explicó que en nuestra provincia tenemos el 90% de cobertura y que una persona no se vacune puede hacer reavivar brotes.

Con respecto al proyecto, directora del Vacunatorio asegura que “no va a avanzar” porque va en contra de la política de Estado que se viene trabajando desde hace muchos años.

“Las vacunas son indiscutibles y los grupos que se hacen llamar ‘antivacunas’ no tiene ningún fundamento científico”.