El Senado de la Nación se apresta a debatir este jueves el proyecto enviado por el Gobierno nacional para reformar la Justicia Federal y, con este marco y a pesar del rechazo que ha generado tanto en tribunales como en la oposición, el kirchnerismo tiene los votos sobrados para lograr la aprobación en la Cámara Alta.
“Entiendo que hoy tendremos media sanción del proyecto “, dijo la senadora santafesina María de los Angeles Sacnun. El tratamiento en el recinto comenzará a partir de las 14 que fue pedida por los jefes de bancada del Frente de Todos, José Mayans y la mendocina Anabel Fernández Sagasti, una de las voceras del proyecto.
El proyecto que se tratará esta tarde dispone la unificación de los fueros Criminal y Correccional Federal y Nacional en lo Penal Económico, ambos de la Ciudad de Buenos Aires, bajo la denominación de fuero Penal Federal con asiento en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y ya fue debatido en varios plenarios de las Comisiones de Asuntos Constitucionales y de Justicia y Asuntos Penales de la Cámara alta.
La reforma propuesta por el Gobierno nacional crea 23 Juzgados en lo Penal Federal con asiento en la ciudad de Buenos Aires que pasarán a identificarse con los números 24 a 46.
Las polémicas
Con todo, el debate será tenso por la polémica que ha generado la iniciativa de Alberto Fernández. En tanto, en el exterior del Congreso, se ha convocado a una manifestación contra la reforma. Es que inicialmente la propuesta generó suspicacias en torno a una eventual ampliación en la composición del número de magistrados que integran la Corte Suprema de Justicia.
Para Sagasti, la iniciativa “es la reorganización de la justicia. Es solo un paso de todo lo que se debe cambiar, como los sorteos de jueces que ahora pasarían a ser monitoreados. Todos los procesos siguen con los jueces originales”, según definió en declaraciones radiales.
Para la oposición, en cambio, el proyecto busca conseguir la impunidad de Cristina Fernández de Kirchner en las causas judiciales que tiene. “Todo apunta a la limpieza de las causas de Cristina y sus amigos”, denunció el jefe del principal bloque opositor del Senado, el radical Luis Naidenoff. Juntos por el Cambio optó por no hacer ningún agregado al proyecto y directamente se ha decidido por el rechazo.
Pero incluso a pesar de las acusaciones, hasta la propia Cristina tomó distancia este miércoles del proyecto oficial al señalar que “el país se debe el debate de una verdadera reforma judicial, que no es la que vamos a debatir este jueves”.
El otro punto polémico es la llamada cláusula Parrilli, es decir, el inciso E del artículo 72 del dictamen que el oficialismo impuso en las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Justicia. Ese punto obliga a los jueces a denunciar en el Consejo de la Magistratura supuestas presiones mediáticas.
