En pleno aislamiento, el comer de más comienza a acrecentarse en muchas familias argentinas como una búsqueda de ‘pasar el tiempo’ que implica estar en cuarentena. Sin embargo, este ‘picoteo’ constante no es positivo para la salud ni física ni mental de uno. Y es que comida y emoción están estrechamente relacionadas y es en el terreno psicológico donde se encuentran muchas de las respuestas que el plano ‘real’ no es capaz de responder. Esto es algo que no sorprende en casos graves, los que derivan en trastornos alimenticios como anorexia o bulimia, entre otros.

Así, en época de pandemia, y frente a muchas emociones que comienzan a dispararse como el miedo, la ansiedad, es estrés, entre otras, la alimentación emocional es un tema más que a tener en cuenta.

“Las dificultades con la alimentación son una manera de expresar sentimientos que no pueden ser dichos, así como las emociones que no pueden ser reconocidas o los afectos que desde nuestro inconsciente intentan manifestarse”, asegura Isabel Menéndez, psicóloga psicoanalista experta en este terreno y autora del libro Alimentación emocional. “Desamor, abandono, culpa, rabia, celos, rivalidad, angustia o tristeza son algunos de los sentimientos que pueden estar intentando expresarse tras los conflictos con la alimentación”, explica.

De esta manera, tras una alimentación desordenada y poco saludable, ingestas excesivas o ‘pérdida’ de apetito hay una intención dirigida no solo a callar sino a ‘calmar’ lo que se siente y alimentar las emociones, más allá de las necesidades fisiológicas del cuerpo. Cuidarse y castigarse a través de la comida de manera inconsciente pues “cuando nuestra boca no pronuncia lo que sentimos, traga para aliviar la tensión emocional”.

Entonces, ¿qué hacer?

Existen diversas maneras de frenar este tipo de atracones que llevan por comer emocional que no conducen a ningún lugar bueno. Una buena estrategia desde el lado psicológico es llamar a un amigo; hacer ejercicio, es decir, cada uno tiene que encontrar y generar ese confort y placer más allá de los alimentos.

Si todo esto no funciona, puede ser que se necesite ayuda de un profesional. Esto existe, y hoy se están haciendo consultas virtuales. 

¿Qué es lo que verdaderamente hay que comer en cuarentena? 

Siempre, complementar una buena alimentación y variada, equilibrada, incluyendo todos los grupos de alimentos y además una buena higiene, tanto de la cocina como de las manos.

– Vegetales, hortalizas y frutas de estación y de diferentes colores. Siempre que se pueda, crudas.

– Lácteos y huevos: el huevo duro tiene la mejor calidad de proteína con casi todas las proteínas que necesitás y además va a dar mucha saciedad y es una gran opción para comerlo entre comidas.

– Cereales integrales y legumbres

– Frutas secas , semillas y aceites. De frutas secas, se pueden consumir cualquiera, eso sí el maní no tiene que tener sal agregada y lo importante es siempre llevarlas fraccionadas con la porción justa.

– Carnes magras, pescado, sobre todo intentar comer 2 veces por semana. Los pescados pueden ser en forma de atún o filet de merluza que va ayudar porque el omega 3 va a reforzar las defensas y sentido común.