El Clúster Energético Portezuelo –un ámbito que se conformó al abrigo de la Unión Industrial de Mendoza, la UIM, algunos meses atrás–, ha dejado en manos del gobernador Rodolfo Suarez un listado de las primeras 100 empresas, de un total de más de 350, todas pymes radicadas en diferentes departamentos de la provincia con el fin de que se las tenga en cuenta como “contratistas o subcontratistas nominadas” para la construcción del monumental dique proyectado sobre el río Grande, en Malargüe.
La presentación no es una sin más: lleva implícito más de un mensaje en varias direcciones hacia un gobierno, el de Rodolfo Suarez, que ha reflejado contar, aunque no lo quiera ni lo pretenda, desde ya, con un andar algo oscilante por mérito propio en su plan y visión estratégica de la provincia, pero que también –hay que reconocerlo, sin dudas– por una suerte dispar, o, más bien malograda, que lo ha acompañado desde el arranque de la gestión, allá por fines del 2019 y los comienzos del 2020, cuando intentó avanzar sin éxito en el desarrollo minero a gran escala para darle un giro a la matriz económica de la provincia. La llegada inesperada de la pandemia de coronavirus, con su paso plagado de desolación e incertidumbre, ha hecho el resto, sumiendo a la administración en un mar de problemas de los que se saldrá, qué duda cabe, con ingenio, creatividad, mesura y prudencia, pero con decisión, firmeza y claridad en la definición del objetivo elegido.
Paralelamente a la presentación del clúster, ayer trascendía una nota de similares características enviada al Ejecutivo mendocino por la Cámara Argentina de la Construcción en donde se solicita la reconsideración de algunos aspectos del llamado a licitación que, según la CAC, “desalientan la presentación de ofertas para empresas argentinas” por el valor del pliego y el poco tiempo para la formulación de las propuestas, entre otros puntos. Y, por si todo fuera poco, los legisladores de Protectora Marcelo Romano y Mario Vadillo pretenden impugnar administrativamente todo el proceso por entender que se encuentra viciado, dejando sin chances a las firmas locales.
Los empresarios pyme de Mendoza creen, y así lo han dicho en varias oportunidades, que las unidades económicas de menor escala provinciales no tienen garantizada una participación mínima en la construcción de Portezuelo para cuando se inicie. Creen que el pliego de condiciones del llamado a licitación está orientado a empresas, chinas particularmente, que suelen llegar a este tipo de obras con un paquete de negocio cerrado que deja fuera a los pequeños y medianos proveedores locales.
Y, si en caso en esta oportunidad no fuera así, temen que, en medio de tanta mishiadura y necesidades reinantes por doquier, el operador chino o quien obtenga los derechos de la licitación para construir la obra se incline por proveedores neuquinos, pampeanos, sanjuaninos o de otras provincias por no contar los mendocinos con alguna cláusula de prioridad en los subcontratos o no se haya estipulado el denominado “compre mendocino” o el “compre local”, una característica común y usual en otras partes del país y vigentes en otras latitudes tan cercanas como en San Juan, por caso.
“Desde el mismo momento del llamado a licitación, luego con la publicación de los pliegos y la primera visita a la obra, esta institución gremial empresaria ha venido desarrollando un intenso trabajo de campo con su asociación y con empresas de toda la provincia, con el objetivo de que estas se preparen para ser elegibles como subcontratistas nominados mendocinos, en un todo de acuerdo con los pliegos de bases y condiciones generales y particulares de la obra”, se lee en el escrito de presentación que ha hecho la UIM al Gobierno durante el fin de semana. “Creemos –agrega– que todo este trabajo conjunto y de las más de 350 empresas son un activo de Mendoza que desde la UIM y sus cámaras asociadas queremos preservar, fortalecer, potenciar y brindarles todas las posibilidades para que sean protagonistas no sólo de esta obra en particular, sino también de futuros emprendimientos de gran envergadura. Es por ello que pedimos especial atención y consideración”, indican.
El clúster arriesga que las pymes mendocinas podrían llegar a cotizar con éxito y de forma competitiva alrededor del 25,7 por ciento de los trabajos que demandará la construcción de Portezuelo. Por caso, indica, las firmas podrían involucrarse en la construcción del obrador con una incidencia de 1 por ciento del total; en la fundación y obra civil de la línea de alta tensión de 220kW que impacta en un 3,2 por ciento; en la construcción de la ruta nacional 145, que tiene 11,6 por ciento del conjunto; en la construcción de la ruta provincial 226, con 6 por ciento, y en la obra completa de la nueva villa de Las Loicas, que tiene un impacto de 3,9 por ciento.
El proceso de licitación está en marcha luego de haber sufrido algunas alteraciones desde el último año a esta parte. Finalmente, el Gobierno ha confirmado que el 2 de junio a las 11 de la mañana, va a proceder a realizar la apertura del primer sobre con los interesados en participar en el emprendimiento mientras les prende velas a todos los santos para que la Nación siga cumpliendo con los pagos trimestrales en dólares que servirán para financiar una obra de más de 1.000 millones de dólares, que se hará en cinco años y que empleará a unas 4 mil personas mientras dure el proceso de construcción.
