La inflación para los estratos más pobres de la sociedad se ubicó entre 15 y 20 por ciento en los últimos doce meses, según informó ayer el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). El organismo indicó que la Canasta Básica Alimentaria (CBA) –que marca la línea de indigencia– aumentó 0,7 por ciento en agosto contra julio y 20,3 por ciento respecto al mismo mes del 2009. En ocho meses, la CBA acumuló un incremento de 13,2 por ciento, contra el índice de precios al consumidor, que subió 7,5 por ciento.
 
       En tanto, la Canasta Básica Total (CBT) –con la que se mide la línea de la pobreza– subió 1 por ciento en agosto respecto al mes anterior y 15,7 por ciento en doce meses. De esta forma, en siete meses, la CBT creció 10,1 por ciento. De acuerdo con los cálculos del organismo, una familia tipo necesita ingresos por 1.186,53 pesos por mes para no caer en la pobreza. Y para superar la indigencia, el mismo grupo tiene que obtener recursos por 545,63 pesos. La diferencia en los porcentajes de aumentos entre ambas canastas obedece a las distintas conformaciones.

     Mientras que la CBA sólo incluye alimentos mínimos para la subsistencia de un matrimonio y dos hijos, la CBT agrega una serie de servicios básicos. En consecuencia, en ambas canastas, el comportamiento de los alimentos resulta fundamental. Para el INDEC, en agosto, los alimentos aumentaron, en promedio, 0,8 por ciento, con picos de 1,3 por ciento en azúcares, mieles, dulces y cacaos. Por su parte, hubo alzas de 0,8 por ciento en panificados, 0,7 por ciento en carnes, 1 por ciento en lácteos y huevos, 1,2 por ciento en verduras y 0,5 por ciento en frutas.

     En los últimos días, funcionarios del Gobierno –entre ellos, la presidenta del Banco Central en la Cámara de Senadores– defendieron la política económica y culparon de los aumentos de precios a los empresarios. Para el Ejecutivo, están dadas las condiciones macroeconómicas (superávit fiscal y comercial y emisión monetaria controlada) para que no haya inflación.