El gobernador Rodolfo Suarez convocó este lunes a legisladores nacionales del oficialismo y de la oposición a una mesa de trabajo técnicp donde se presentaron los avances de Portezuelo del Viento. Los dirigentes dejaron de lado sus diferencias políticas y se unieron en defensa de la represa hidroeléctrica tras una nueva embestida de La Pampa contra la realización de la obra.

Al finalizar el encuentro, tanto los legisladores como los ministros Enrique Vaquié y Víctor Ibañez coincidieron que es una obra que generará miles de puestros de trabajo y, al contrario de lo que manifiesta La Pampa, aprovechará al máximo el agua.

Además tanto la senadora Anabel Fernández Sagasti (Frente de Todos) como el diputado Jose Luis Ramón (Protectora) destacaron la actitud de Suarez de convocarlos a trabajar en conjunto por la megaobra del sur provincial.

“Estuvimos alrededor de la mesa de acuerdo en poner todo de nosotros, tanto política como jurídicamente, para defender esta obra que es tan importante para los mendocinos. La provincia cumplió con todos los plazos jurídicos y de acuerdo a lo que establece el COIRCO para el avance de esta obra, ha sido una de las obras más estudiadas de la historia argentina”, indicó Sagasti y agregó que los fondos han llegado en tiempo y forma, y que eso marca la intención del Presidente de la Nación de seguir cumpliendo con el compromiso que tiene con Mendoza.

Por su parte, el senador Julio Cobos detalló que Mendoza “cumplió con todos los requisitos en cuanto al impacto ambiental y la regulación de la presa” y manifestó que las acusaciones que realiza la Pampa son falaces.

“La Pampa tiene un conflicto con nosotros por el Atuel, que no tiene nada que ver con la cuenca del Río Colorado, e insiste en que esta obra le va a quitar agua a las provincias que están aguas abajo y es todo lo contrario: una presa no consume sino que preserva el agua”, aclaró el legislador.

En tanto, Ramón destacó la convocatoria de Suarez y adelantó que la transparencia de los fondos enviados por la Nación estarán en un fideicomiso al que tendrá acceso la oposición y, por último, las fuerzas opositoras van a participar de las audiencias públicas en defensa de la obra.

El ministro de Gobierno, Víctor Ibañez, participará esta semana de una reunión en el Coirco y aseguró que “han cumplido con todo lo que tenemos que cumplir y estamos trabajando seriamente”. Además, el próximo 19 de marzo habrá una audiencia pública y se espera un nuevo desembolso de fondos desde la Nación para abril.

El proyecto

Portezuelo del Viento estará ubicado en el departamento de Malargüe, con una potencia instalada de 210 MW. Será capaz de abastecer de energía a 130.000 usuarios, cuatro veces más de lo que genera el dique Potrerillos.

Se espera que la obra comience en el segundo semestre del 2020 y tiene un plazo de ejecución de 5 años. De esta forma, no sólo será el próximo gobernador el encargado de iniciar las tareas, sino que se terminarán con el mandatario que lo suceda luego.

La central además tendrá una de las presas más altas del planeta: será de hormigón compactado a rodillo de 185 metros de altura, con capacidad para almacenar 2 mil hectómetros cúbicos de agua. Es decir, medirá 5,2 veces la altura del Edificio Gómez del centro de la Ciudad de Mendoza.

Además de la presa, la construcción incluye una central hidroeléctrica asociada, equipada con 3 turbinas Francis de 30 MW cada una, alimentada por un túnel de 700 m de largo y 6 m de diámetro, y una tubería forzada de 40 m de largo.

Por último, el proyecto requiere la construcción de una línea de alta tensión hasta la ciudad de Malargüe, de unos 75 km de longitud, hasta conectar al sistema nacional de electricidad.

En total son cinco obras: la represa hidroeléctrica, la línea eléctrica de 129 kilómetros, más de 40 kilómetros de la ruta 145 que quedará por debajo del embalse, lo mismo con la ruta 226 y la relocalización de Las Loicas.