Foto: Prensa Gobierno de Mendoza.

Ante la inminente llegada del fenómeno meteorológico El Niño y la proyección de un período estival cargado de intensas tormentas, el Gobierno provincial puso en marcha un plan de contingencia aluvional para mitigar riesgos en zonas urbanas y productivas. La Dirección de Hidráulica recibió un refuerzo presupuestario extraordinario de 1.000 millones de pesos destinado de manera exclusiva a la operatividad, mantenimiento de maquinaria pesada y contratación de equipos para el despeje estratégico de colectores y cauces naturales.

El titular de la Dirección de Hidráulica, Pablo Rodríguez, detalló a El Sol las tareas operativas que se ejecutan en todo el territorio provincial, la asignación de recursos y las intervenciones drásticas que contempla la repartición ante ocupaciones ilegales en sectores de cauces y colectores.

Con el objetivo de dar a conocer las tareas, la repartición publicó un mapa operativo que delimita las zonas de intervención actual en el Gran Mendoza y en el sur provincial. Según detalló el funcionario, el esquema diferencia los frentes abordados con equipamiento propio y apoyo de los municipios e Irrigación -orientados a la limpieza de colectores urbanos y obras directas en cauces como el río Mendoza o el arroyo San Isidro-de aquellas zonas para contratación

Respecto a los puntos marcados como prioritarios ante la alerta meteorológica, Rodríguez explicó: “En virtud de los pronósticos que hay con el fenómeno de El Niño y de antecedentes que hemos tenido en zonas donde ha habido desbordes e inclusive reclamos que tenemos todos los días, vamos a salir a trabajar con equipo contratado en esos puntos”.

“Son trabajos de despeje de cauces, desembanques, reencauce, sacamos vegetación. Dejamos el camino por donde va el agua lo más despejado posible para que cuando vengan las crecidas no se encuentren con ningún obstáculo. Entonces, como ya tenemos todo nuestro equipamiento ocupado en esos sitios, vamos a salir a contratar esos servicios”, especificó.

Riego en el Piedemonte

Uno de los puntos más complejos del mapa aluvional es la presencia de barrios irregulares consolidados en franjas vulnerables del Piedemonte. Al respecto, el funcionario ratificó la facultad legal del Estado para avanzar con desalojos y demoliciones cuando esté en juego la seguridad colectiva.

“La gente sí se puede sacar. En la zona del dique Papagayos, había dos familias que habían construido en el umbral del vertedero de Papagayos”, reveló Rodríguez. “El ingreso al vertedero tendría que estar despejado porque si hubiera algún obstáculo, esos diques no están preparados para un sobrepaso. En una inspección que hicimos de oficio para ver cómo andaba todo, vimos que habían construido dos casas. Lo denunciamos a la Justicia y terminamos tumbando esas casas. No quiero decir que vamos a salir a tirar casas, sino ante situaciones extremas. Queremos resguardar la seguridad de las personas y el correcto funcionamiento del vertedero”.

En esa misma línea, remarcó las atribuciones del organismo: “Hay herramientas para en situaciones necesarias y que sean de extrema necesidad de aplicar eso. La gente tiene que saber que ante situaciones que nosotros consideramos que sean necesarias, lo vamos a hacer porque se corre riesgo para un montón de personas. Ese es el mayor inconveniente”.

“Es mi obligación denunciarlo. Entonces, vamos a denunciar a todas las personas que de manera contemporánea ocupan espacios que puedan generar alto riesgo”, aseveró sobre los asentamientos clandestinos.

Obras clave en el Gran Mendoza

El plan de trabajo comprende además la ejecución y proyección de infraestructura civil en distintos departamentos del área metropolitana. En Luján de Cuyo finalizó recientemente la construcción del colector Blanco Encalada. En Godoy Cruz se ejecutaron obras de control de torrente en las cuencas 301, 302 y 303. Para la pauta 2027 se incluyeron 8 intervenciones similares.

Mientras que en Capital se trabaja intensamente en el arroyo San Isidro, en las inmediaciones de tres barrios con alto nivel de vulnerabilidad aluvional. “Es una zona bastante compleja, diría que es la de mayor riesgo hoy por hoy en el Piedemonte. Ahí hay tres barrios que están en una zona muy compleja y estamos trabajando con equipamiento propio para reforzar unas obras que han hecho ahí ellos. Son barrios que están mal puestos, o sea, gente que se instaló en lugares donde no debería haberse instalado. No pasaron por procedimientos de factibilidad, no cumplían con ninguna reglamentación, no cumplen con ninguna caracterización urbana”, advirtió el funcionario.

Por último, Rodríguez remarcó que las tareas operativas de cauces se integran con las campañas preventivas que encabeza el Ministerio de Gobierno y la labor de Defensa Civil: “La Dirección de Hidráulica es un eslabón más del engranaje de funcionamiento ante un evento de emergencia. Pero también está la Dirección de Defensa Civil, que son los que están cara a cara con la gente”.

Operatividad, personal y proyección presupuestaria

Para sostener este esquema, la repartición debió reacondicionar la logística de su flota.

“Para esta campaña del fenómeno El Niño, el presupuesto operativo de Hidráulica, sin contar infraestructura civil, abarca mantenimiento y operación: combustible, lubricante, repuestos, reparaciones de equipo, cubiertas, batería. Nosotros tenemos una flota de equipo que es muy grande”, detalló el director sobre el destino de los 1.000 millones de pesos. “Como trabajamos con equipo más pesado, que consume más combustible, estamos reparando otros equipos por emergencia que necesitábamos poner en condiciones. Una parte de ese refuerzo presupuestario va a atender eso”.

La estructura cuenta actualmente con 50 empleados, entre los cuales figuran aproximadamente 20 maquinistas y un plantel de 15 profesionales compuesto por ingenieros hidráulicos, técnicos ambientales y administrativos. “El refuerzo que va a venir ahora es la contratación de una máquina. Por cada máquina debería haber uno o dos operarios”, agregó.

Pensando en el ejercicio fiscal del próximo año, Rodríguez aclaró: “Para el presupuesto 2027, que se empieza a trabajar en junio, no estaba consolidado el fenómeno de El Niño, pero sí tenemos un presupuesto mayor al de este año. Hemos incluido varias obras y siempre está la posibilidad de pedir un refuerzo presupuestario. Inclusive ahora se está trabajando en la Legislatura un proyecto de ley de emergencia que permite ocupar presupuestos que están por fuera de lo que vos tuviste predefinido de antemano”.

A pesar de la estacionalidad del fenómeno, remarcó que las tareas son permanentes: “La Dirección no para. Seguimos trabajando. Es un circuito de trabajo que hacemos todo el tiempo. Es una dirección que se encarga exclusivamente de hacer ese trabajo. Tenemos guardias pasivas. A la gente la vamos distribuyendo en los sectores productivos, que también nos han pedido que vayamos a trabajar. Tenemos jerarquizado cuáles son los trabajos prioritarios”.