La vacunación contra la meningitis muestra un escenario diferente en Mendoza respecto del promedio nacional. Si bien las cifras definitivas de cobertura correspondientes a 2026 todavía no están disponibles porque el año aún no cerró, los registros provinciales muestran altos niveles de aplicación en las primeras dosis del calendario.

Según datos aportados por el Ministerio de Salud, la BCG, que brinda protección frente a las formas graves de tuberculosis, incluida la meningitis tuberculosa, alcanza una cobertura del 97,3%.

En el caso de la vacuna quíntuple, que incluye protección contra Haemophilus influenzae tipo b, una de las principales bacterias asociadas a la meningitis bacteriana, la cobertura de la primera dosis llega al 99,6%.

A estos niveles se suma la vacunación contra el neumococo, considerado una de las principales causas de meningitis bacteriana, que registra una cobertura del 98,7% en la primera dosis. Por su parte, la vacuna contra el meningococo alcanza en Mendoza una cobertura del 98,1% para la primera dosis, de acuerdo con el área de Inmunizaciones.

Desde el Ministerio de Salud provincial remarcaron que las cifras se encuentran respaldadas por un sistema de registro nominal y digital, es decir, cada aplicación queda asociada a los datos personales de la persona vacunada.

“El 100% de las dosis aplicadas cuenta con registro nominal digital, lo que permite identificar a cada paciente y realizar un seguimiento de los esquemas de vacunación”, señalaron desde la cartera de Salud y aclararon que “las coberturas correspondientes a todo 2026 estarán disponibles una vez que finalice el año, aunque destacaron que la provincia viene mostrando buenos niveles de vacunación“.

Qué ocurre a nivel nacional

El escenario de Mendoza contrasta con los últimos datos oficiales disponibles a nivel nacional. Según las cifras del Ministerio de Salud de la Nación correspondientes a 2025, la cobertura de la vacuna contra el meningococo alcanzó el 89,9% con la primera dosis, aplicada a los tres meses; bajó al 85% con la segunda dosis, a los cinco meses, y llegó al 76,9% con el refuerzo de los 15 meses.

En adolescentes, la cobertura de la dosis indicada a los 11 años fue todavía menor: 57,2%. Al considerar las aplicaciones realizadas de manera tardía, la cobertura ampliada alcanzó el 75,4%.

La recomendación sanitaria es que las coberturas alcancen al menos el 95%, ya que completar los esquemas permite sostener una protección adecuada y disminuir la circulación de las bacterias que pueden provocar enfermedades graves.

El meningococo B, una preocupación particular

Otro de los puntos que genera atención es el meningococo B. Entre 2023 y 2025, este serogrupo representó el 86,5% de los casos de enfermedad meningocócica invasiva caracterizados en niños y adolescentes de hasta 15 años en Argentina.

La vacuna contra el meningococo B actualmente no forma parte del Calendario Nacional de Vacunación universal y está contemplada para determinados grupos de riesgo. Por eso, los especialistas recomiendan consultar con el pediatra para evaluar la situación particular de cada niño.

La importancia de completar el esquema

La meningitis es una inflamación de las membranas que recubren el cerebro y la médula espinal. Puede tener diferentes causas, aunque la meningitis bacteriana es una de las formas más graves.

Entre las bacterias capaces de provocarla se encuentran el neumococo, el meningococo y Haemophilus influenzae tipo b, microorganismos frente a los cuales existen vacunas incluidas en el Calendario Nacional de Vacunación.

En el caso del meningococo, la enfermedad puede avanzar rápidamente y generar complicaciones graves. Entre los principales síntomas se encuentran fiebre, dolor de cabeza, rigidez de cuello, vómitos y sensibilidad a la luz. En bebés también pueden aparecer irritabilidad, dificultad para despertarse, falta de apetito o abultamiento de la fontanela.