Credit: Andrea Ginestar

Mendoza tendrá una semana marcada por la inestabilidad, las lluvias y los cambios de temperatura. Si bien este lunes se presentará con nubosidad variable y una máxima cercana a los 22 grados, las condiciones comenzarán a desmejorar hacia mitad de semana, con precipitaciones previstas para el miércoles y jueves y algunas lluvias aisladas durante la madrugada del viernes.

Para este lunes, el pronóstico anticipa nubosidad variable, un leve descenso de la temperatura máxima y nevadas en la cordillera. La mínima será de 13 grados y la máxima llegará a los 22. En tanto, el Servicio Meteorológico Nacional mantiene una alerta amarilla por nevadas en la zona cordillerana, especialmente desde el Valle de Uco hacia la cordillera principal y frontal.

El panorama se complicará el martes en la cordillera. Se espera un incremento del viento en altura y mayores probabilidades de nevadas, que podrían ser importantes. La alerta del Servicio Meteorológico Nacional ascenderá a naranja para toda la cordillera de Mendoza, por lo que se prevén dificultades para circular hacia Chile a través del Paso Internacional Cristo Redentor.

En el llano, el martes será parcialmente nublado y con un ascenso de la temperatura, con una mínima estimada en 15 grados y una máxima de 26. Sin embargo, hacia la noche comenzará a aumentar la inestabilidad y podrían registrarse las primeras precipitaciones.

El miércoles será una de las jornadas más inestables de la semana. Se esperan precipitaciones durante la madrugada y condiciones que podrían mejorar hacia el mediodía. Sin embargo, la inestabilidad regresaría durante la tarde o la noche, con nuevas lluvias aisladas en distintos sectores de Mendoza. En cordillera continuará la posibilidad de nevadas.

La temperatura también comenzará a descender, con una mínima de 13 grados y una máxima de 22.

El jueves continuará el tiempo inestable, con cielo mayormente nublado y probabilidad de lluvias durante la madrugada. De acuerdo con el pronóstico, las condiciones podrían mejorar hacia el mediodía, aunque volverían a desmejorar durante la tarde y la noche.

Será además una jornada más fresca, con una mínima de 12 grados y una máxima de apenas 19.

El viernes comenzará todavía con cierta inestabilidad durante la madrugada, pero luego las condiciones tenderían a mejorar tanto en la cordillera como en el llano. Se espera una mínima de 10 grados y una máxima de 22.

De esta manera, las lluvias se concentrarán principalmente entre la noche del martes y el jueves, con precipitaciones que serán aisladas y no necesariamente generalizadas en toda la provincia. La madrugada del viernes todavía podría dejar algunos chaparrones antes de una mejora de las condiciones.

Todo indica que octubre comenzó con un patrón meteorológico distinto al habitual: tras meses dominados por jornadas secas, Mendoza ingresaría en un período con más nubosidad, lluvias intermitentes y nevadas en cordillera, una tendencia que podría extenderse durante gran parte de la próxima semana.