El plantel de Barcelona empezó este viernes los entrenamientos individuales para volver a la competición, tras 56 días de confinamiento y haber dado negativo en los test de coronavirus realizados el pasado miércoles.
Inicialmente, además del cuerpo técnico encabezado por Quique Setién, once jugadores se dieron cita en las instalaciones de Sant Joan Despí, a las que llegaron escalonadamente a partir de las 9 para ejercitarse repartidos en tres campos de entrenamiento.
Fueron el arquero Marc-André ter Stegen, los defensores Gerard Piqué, Samuel Umiti, Jordi Alba, Clement Lenglet, Junior Firpo y Sergi Roberto, el medioscampista Arturo Vidal y los delanteros Lionel Messi, Luis Suárez y Antoine Griezmann.
Estos primeros once jugadores, que llegaron ya cambiados y tampoco pasaron por el vestuario al terminar, se dividieron en tres campos de entrenamiento, previamente asignados a cada uno de ellos, para tener espacio suficiente para trabajar, durante aproximadamente hora y media.
Y lo hicieron manteniendo holgadamente la distancia interpersonal entre ellos, tal como marca el protocolo sanitario, que fija además un máximo de seis futbolistas coincidiendo en un mismo terreno de juego.
En el segundo turno participaron el resto de jugadores del primer equipo -a excepción Osumane Dembélé, que no está inscrito en la competición por una lesión de larga duración- y otro seis futbolistas del filial.
Todos ellos se llevaron de la Ciudad Deportiva, al terminar la sesión, las ropa de entrenamiento que deberán utilizar este sábado, cuando están citados a la misma hora para seguir con los ejercicio en solitario.
