Las que se suponían iban a ser vacaciones a bordo de un crucero se convirtieron en un verdadero drama que ya lleva más de 20 días y despierta incertidumbre en los casi 70 argentinos varados a bordo de un barco en Estados Unidos. Al menos dos de ellos son mendocinos.
El “Celebrity Eclipse” partió de Buenos Aires a principios de marzo y llegó hasta Chile. Allí los pasajeros no pudieron desembarcar y continuaron hasta San Diego, en Estados Unidos, donde arribaron este martes y se confirmó que una de las pasajeras y otros tres miembros de la tripulación estaban infectados con coronavirus.
En Estados Unidos lograron descender los pasajeros de dicho país y los europeos. Sin embargo, cerca de 1.200 personas, contando la tripulación, continúan en la embarcación.
“Excepto los sudamericanos, el resto de los pasajeros bajó en San Diego”, contó a El Sol el mendocino que pidió mantener su nombre en reserva.

El matrimonio subió a la embarcación el 1 de marzo. Recorrieron Montevideo, Punta del Este, Puerto Madryn, Ushuaia, cruzaron a Chile, continuaron por Punta Arenas, Puerto Mont y llegaron a San Antonio el 15 de marzo. Sin embargo, poco antes de arribar al puerto final se les comunicó que no iban a poder descender del crucero. A pesar de esto, aún no imaginaban que estas vacaciones se convertirían en un drama.
Estuvieron tres días en Chile, donde las autoridades trasandinas permitieron que descendieran 65 ciudadanos de dicho país. La embarcación cargó provisiones y combustible en Valparaíso y partió rumbo a San Diego, donde todos esperaban poder descender para regresar a sus hogares.

En un primer momento, les liberaron el acceso a internet como así también los servicios gastronómicos y continuaban circulando libremente por las instalaciones.
Sin embargo, 17 días después del presunto final del viaje, todavía continúan a bordo del barco aislados en su habitación -tras confirmarse los casos- y a la espera de alguna señal que les permita saber cuándo volverán al país.
“Nos han aislado a cada uno en su camarote. Tenemos control médico permanente, atención y medicamentos gratuitos”, resaltó el mendocino.
A la espera de información que les permita saber cuándo podrán regresar, sostuvo que “solo sabemos que siguen negociando con las autoridades portuarias nuestro desembarco”, pero no les han dado un plazo estipulado.
“Estamos comunicados con nuestro consulado, pasándole listados de la gente que hay aquí. Según dicen están negociando con las autoridades locales” pero aseguró que, hasta el momento, no hay “nada concreto”.
Si bien el matrimonio conserva un buen estado de salud, el mendocino destacó que están intranquilos ante la situación. “No hay certezas de bajar de aquí y que el virus está con nosotros en un ámbito cerrado, con lo cual, entiendo, el riesgo de contagiarse aumenta”.
