Un psicólogo mendocino que se encuentra en Inglaterra, país que está siendo fuertemente atravesado por la pandemia, está realizando una serie de investigaciones internacionales sobre las consecuencias psico-sociales del coronavirus.
El COVID-19 ha motivado que miles de científicos alrededor del mundo trabajen en un tratamiento efectivo y una vacuna que contenga el brote. En tanto, otros buscan analizar los efectos que provocan el aislamiento y el miedo por la letalidad del nuevo virus.
Anton Martínez vive desde hace 4 años en Europa donde actualmente está llevando adelante su doctorado en la ciudad de Sheffield. Afirmó que si bien lo que está generando esta pandemia en la población es muy nuevo a nivel global, la hipótesis es que el ser humano responde al aislamiento de forma similar.
“El aislamiento es un estresor social y psicológico por lo cual, dependiendo de las características de la persona, puede desarrollar ansiedad que lleva a la angustia, insomnio y anticipación a las amenazas que provoca ir al supermercado y comprar todo lo que uno ve para adelantarse al riesgo que es global y no se pueden controlarse”, señaló.

Luego de terminar su licenciatura en Mendoza, Martínez viajó al norte de Holanda donde realizó una maestría de dos años sobre Ciencia del comportamiento con especialidad en Psicología clínica en la Universidad de Groninga. Actualmente, se encuentra en el Reino Unido donde está terminando su beca doctoral.
Se encuentra involucrado en dos grandes investigaciones en esas naciones. La de los Países Bajos toma como metodología una encuesta traducida en 7 idiomas que busca alcanzar al mayor número de población y a la cual se puede acceder a través de la web Corona Psychology
“El estudio internacional está enfocado en las consecuencias psicológicas en base al impacto económico que esta pandemia genera. A través de la encuesta se medirán ciertos comportamientos para ver si estos pueden predecir cómo se manifiestan los datos epidemiológicos con respecto al coronavirus en cada zona geográfica. Es decir, si ciertos tipos de comportamientos pueden predecir la prevalencia de números de casos o mortalidad”, detalló.
La idea del psicólogo es que el interrogatorio sea distribuido en Argentina para poder tener un mejor mapa de situación y que sea consultado por el Gobierno nacional para accionar políticas públicas en las áreas donde se necesite mayor presencia del Estado.
“Se prevé que las respuestas en Argentina sean diferentes a la de otros países ya que estamos atravesado por procesos culturales y sociales muy diferentes. Queremos realizar un reporte al cual los gobiernos puedan consultar para que puedan intervenir con políticas públicas”, dijo Martínez.
Los contagios continúan en expansión y se traducen en muertes que ya más de 34.000. El mayor número de infectados no tienen lugar en Hubei, China, donde el coronavirus fue detectado por primera vez el diciembre pasado, sino en Estados Unidos, con más de 85.000 casos.
En forma acelerada va infectando también a la población de otros países de América. Canadá es el segundo país con más positivos (4.043), seguido de Brasil, que ronda los 3.500, y de Ecuador y Chile, que ya han sobrepasado el millar.
Pese a que Argentina reaccionó en forma rápida, el número de fallecidos se elevó a 22 y el de contagios a 820.

La vida en tiempos de pandemia
“En Inglaterra se está viviendo como en todos lados. Hace 5 días se ha establecido una cuarentena donde se puede realizar actividades físicas en el exterior una vez al día y compras. Al primer ministro le dio positivo y esto ha causado cierto revuelo. Pero dentro de todo creo que la gente está cumpliendo las normas, en general”, consideró Martínez, que tiene 28 años y también vive el confinamiento.
Hasta la fecha, en Reino Unido se reportaron más de 17.000 infectados, unos 1.000 muertos y casi 200 recuperados.
Antón señaló que el estudio que se desarrolla en Inglaterra tomó una muestra representativa sobre dos mil personas y se centró en tres ejes fundamentales: los comportamientos relacionados a la salud de la población en torno al coronavirus, la salud metal y la psicología política. El objetivo, establecer qué mecanismos psicológicos están presentes con estas variables.
“Analizamos los comportamientos relacionados al coronavirus y a la salud, por ejemplo qué tipo de medidas están tomando las personas con respecto a la prevención: lavado de mano, distancia social, aislamiento correcto y creencias de cómo se transmite el virus. Además del conocimiento general sobre el COVID- 19 y de dónde obtiene esa información ya sea televisión o redes sociales”, dijo.

En tanto, sobre eje de salud mental sostuvo que se estudian los “síntomas relacionados a la ansiedad y a la depresión. Los síntomas psicosomáticos, paranoia y síntomas de estrés postraumáticos”.
En cuanto a la psicología política: cómo se percibe a los inmigrantes y si se refuerzan o no ideologías más conservadoras.
Mientras el equipo de trabajo del que forma parte Anton analiza los resultados, el psicólogo espera que las investigaciones puedan contribuir a entender mejor la asociación entre procesos psicológicos y la pandemia del coronavirus para mitigar los daños.
