Un hombre de 35 años fue asesinado de una puñalada la noche del lunes en Rodeo de la Cruz, Guaymallén. Al parecer, fue durante una discusión que se originó después de que un joven le dijera piropos callejeros a la hija de la víctima, llamada Héctor Raúl Galván Santillán. 

Por el hecho de sangre fue detenido el abuelo del chico, identificado como Aquileo Anzorena (73), quien confesó la autoría tras ser detenido por policías en la escena. El hombre quedó a disposición de la fiscal de Homicidios Claudia Ríos, quien definirá su situación procesal en las próximas horas.

La representante del Ministerio Público analiza la posibilidad de que el homicidio haya sido cometido en legítima defensa. Esto porque el sospechoso tenía una lesión en el rostro por un golpe que le propinó la víctima cuando fue a increparlo, revelaron las fuentes del caso.

La información policial sostiene que el caso se registró pasadas las 22, cuando personal policial tomó conocimiento sobre un herido de arma blanca en una casa de la manzana A del barrio Piccione.

Al llegar uniformados hasta el lugar, se encontraron a Galván gravemente herido, con una lesión cortopunzante en el pecho, razón por la que solicitaron la presencia de una ambulancia del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC).

Tras la llegada del personal médico, se constató que la víctima ya se encontraba sin vida.

Ante eso, fueron demorados un joven y su abuelo que fueron señalados como partícipes de la discusión letal. Una vez en la Oficina Fiscal Nº 19, de la Comisaría 35ª, el hombre confesó haber sido el autor de la puñalada contra la víctima, sostuvieron las fuentes.

La legítima defensa y el testimonio clave

De las averiguaciones de los detectives del caso surgió que Galván fue hasta la casa del jubilado para reclamar por los dichos ofensivos de su nieto contra su hija.

De acuerdo con la declaración de una testigo, el fallecido fue atacar directamente a Anzorena y le propinó un puñetazo en el rostro cuando estaba sentado fuera de su casa, lo que provocó que cayera de la silla al piso.

Acto seguido, Galván se acercó nuevamente al jubilado, pero este le propinó una puñalada y se introdujo a la propiedad hasta la llegada de la Policía, agrega la reconstrucción.

Tras la confesión a los efectivos, se realizó una medida judicial en la vivienda del presunto autor y allí trabajó también la Policía Científica, en busca del arma homicida y de rastros que permitan esclarecer el caso.