El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, propuso una inyección de desinfectante e introducir luz solar en pacientes con coronavirus y estos dichos ya está teniendo sus primeras consecuencias, a pesar de que posteriormente el mandatario retractó de sus palabras y dijo que fueron un “sarcasmo”.

Hasta el momento más de 100 estadounidenses han tenido que ser ingresados tras ingerir detergente o lejía por las indicaciones que dio Trump.

Tanto médicos como el fabricante del producto de limpieza Lysol e incluso la Agencia Estadounidense del Medicamento desmintieron las palabras del presidente, pero ya era demasiado tarde.

El estado de Maryland envió un alerta de emergencia a la población después de recibir más de 100 llamadas sobre el consumo de desinfectante como posible tratamiento para el COVID-19.

Por su parte, el Departamento de Salud de Nueva York publicó: “Bajo ninguna circunstancia los desinfectantes o productos de limpieza deben ser usados para tratar o prevenir el COVID-19”, aseguró en un tuit. Según, el New York Daily News, hubo unos 30 casos de posible intoxicación en el estado.