La municipalidad de Maipú clausuró el fin de semana un bar porque en ese local se realizaba una fiesta clandestina que se habían prolongado después de la medianoche y con varios menores alcoholizados.
La clausura ocurrió el viernes pasado en un local llamado El Engañao, cuando los inspectores municipales daban su ronda a las 23 para confirmar que los locales ya estuviera cerrados, de acuerdo al decreto provincial que establece el cese de actividades a esa hora.
En esa instancia, la comuna recibió una denuncia alertando que en ese bar ubicado en la calle Palma se desarrollaba un festejo. Sin embargo, en la primera constatación los agentes municipales encontraron todo cerrado y sin actividad, por lo que siguieron su rondín.

Minutos más tarde, una nueva llamada los haría volver. Pero esta vez, irían acompañados por la policía. A esa altura, ya habían pasado las 12 de la noche y los inspectores volvieron a tocar la puerta del negocio.
Como nadie atendió, lo hicieron varias veces. Finalmente, desde el interior abrieron la puerta. De esa manera, los agentes acompañados por los uniformados descubrieron que en el interior del bar se estaba realizando una fiesta clandestina -los festejos privados están prohibidos-, que el bar seguía con actividad luego de la hora límite -las 23- y, por último, que también había varios menores de 18 años en evidente estado de ebriedad.
En total, unas 18 personas -según indicaron desde la municipalidad- estaban infringiendo la veda a esa hora, por lo que la municipalidad dispuso la clausura.
