Leopoldo Jacinto Luque falleció este lunes a los 71 años de edad, seriamente afectado por COVID 19. El ex delantero había sido diagnosticado con el virus SarsCOV-2 el 25 de diciembre.
Luque fue uno de los goleadores más impactantes del fútbol argentino. Nacido en Santa Fe (3 de mayo de 1949), apareció con fuerza en aquel Unión de Santa Fe que peleó el Metro 75 al River de Labruna. Finalizado el campeonato fue refuerzo estelar en Núñez. No defraudó: durante cinco años se cansó de meter goles y ganar campeonatos. Pero su paso por la Selección Argentina le brinda inmortalidad futbolística. Campeón del Mundo 1978. Autor de cuatro goles y una historia de superación y dolor que merece ser conocida.
Leopoldo Jacinto Luque, quien fuera transferencia récord en los 70. El segundo goleador, con 4 tantos y detrás de Kempes, del seleccionado argentino que conquistó el Mundial 78 se volvió una leyenda.
El “Pulpo” se inició en las divisiones inferiores de Unión de Santa Fe, pero por las pocas posibilidades de jugar, fue prestado a Sportivo Guadalupe de la Liga Santafesina. De regreso en Unión no fue tenido en cuenta y, para que no quede libre, el club decidió cederlo primero a Gimnasia y Esgrima de Jujuy y después a Central Norte de Salta, lugar donde habría realizado el servicio militar, llamado popularmente como “la colimba”.
Su debut oficial en Central Norte se produjo el 4 de marzo de 1970, en un partido ante Chacarita Juniors, marcando un gol por la Copa Argentina de ese año. En 1971 volvió a Unión, pero se encontró con la noticia de que quedaba libre: estuvo muy cerca de dejar el fútbol, sin embargo, encontró refugio nuevamente en la Liga Santafesina jugando para Atenas de Santo Tomé, donde tuvo un gran año siendo goleador.
En 1972 se incorporó a Rosario Central y con 23 años debutó en la Primera División el 26 de noviembre por la fecha 9 del Torneo Nacional enfrentando a Lanús como visitante (1-1). En la fecha 12 ante Gimnasia y Esgrima La Plata. En total fueron 4 los partidos jugados por Luque en el Canalla, en los que anotó 3 goles.
En 1973 Unión de Santa Fe, el mismo club que dos años antes lo había dejado libre, decide recomprarlo para disputar el torneo de la Primera B. Ya en 1974 logró el ascenso a Primera División, siendo además el capitán del equipo. En el partido desempate ante Estudiantes de Caseros jugado en Campana actuó como puntero derecho y dio el pase decisivo para que Hilario Bravi marcara el gol de la victoria.

La llegada de Luque a River
En el Torneo Metropolitano de 1975 tuvo una destacada campaña con Unión alcanzando el cuarto lugar, bajo la dirección técnica de Juan Carlos Lorenzo. Luego pasó a River Plate, en donde permanecería desde 1975 a 1980. Su debut resultó todo un éxito, el 21 de septiembre de 1975 nada menos que en el clásico frente a Boca Juniors en La Bombonera, hizo el gol del triunfo 2-1. En el club Millonario convirtió 75 goles en 176 encuentros, consiguiendo en las cinco temporadas el Torneo Nacional de 1975 y 1979, y el Metropolitano de 1977, 1979 y 1980. Su mejor producción se dio el 22 de febrero de 1976, al anotar 5 goles con River Plate que goleó 5-1 a San Lorenzo de Almagro. Fue el mejor centrodelantero argentino de su época, viviendo jornadas de esplendor con apariciones fulminantes en las áreas rivales y formando ataques de lujo con sus compañeros a los que también les daba pases para convertir. Durante esos años, Juan Carlos Lorenzo quiso llevarlo a Boca Juniors, tal como había hecho con otros jugadores que conocía de su paso por Unión de Santa Fe, pero fue algo que nunca se concretó.
En 1981 regresó a Unión, donde anotó diez tantos, y luego jugaría durante el segundo semestre de ese año en Deportivo Tampico de México, donde señaló diez goles, Racing, Santos de Brasil, Boca Unidos de Corrientes, con el que jugó la final del Torneo Regional en 1984. Se sumó a Chacarita Juniors en el regreso del Funebrero a Primera, donde jugó 11 partidos sin convertir goles. En 1985 fue la contratación rutilante de Argentino de Firmat para el Torneo Nacional, pero por problemas con el transfer nunca pudo jugar. Al año siguiente y con la camiseta de Deportivo Maipú le puso punto final a su carrera como futbolista.

Su legado en la Selección
Con el seleccionado argentino jugó 45 partidos, convirtiendo 22 goles. En 1975 quedó como uno de los máximos goleadores de la Copa América al señalar cuatro unidades, junto al colombiano José Ernesto Díaz. Fue uno de los símbolos de la selección dirigida por César Luis Menotti a finales de la década de 1970, consiguiendo la Copa Mundial de Fútbol de 1978. Fue el centrodelantero titular en el conjunto campeón mundial de 1978. Marcó cuatro goles para el equipo albiceleste en Argentina ’78 para ser el segundo goleador de esa formación detrás de Mario Kempes, que fue Bota de Oro del certamen. Con sus cuatro anotaciones terminó cuarto en la tabla general de goleadores detrás de Kempes (6), del peruano Teófilo Cubillas (5) y del neerlandés Rob Rensenbrink (5), y junto al austriaco Hans Krankl.
Su carrera como DT
Al poco tiempo de haberse retirado tuvo su primera experiencia como entrenador dirigiendo a Unión de Santa Fe, luego pasó por Central Córdoba de Santiago del Estero y Belgrano de Córdoba. Ya radicado en Mendoza, Luque también fue técnico de Deportivo Maipú, Gimnasia y Esgrima, Independiente Rivadavia y Argentino en tres ocasiones.
Entre 2017 y 2018, el director Matías Riccardi filmó un documental sobre su vida titulado “Leopoldo Jacinto, vida de campeón”; el mismo fue estrenado en 2019.
