Uno asistió por una cuestión institucional, acorde al anuncio en juego. La otra es una fija porque está en la trinchera del Congreso. Y el tercero ha provocado con sus adhesiones inesperadas más de una crítica en Mendoza. Los tres estuvieron presentes en el anuncio que hizo el presidente Alberto Fernández sobre el canje de deuda con los acreedores y dejan mensajes abiertos para leer.
El primero es Rodolfo Suarez, que por su investidura fue convocado por el Gobierno nacional para que el anuncio tuviera la cohesión política que requiere en materia de política de Estado. Suarez viajó a Buenos Aires en el avión de Jujuy con su correligionario, Gerardo Morales. Ambos se reunieron aparte con Fernández. Desde el Gobierno provincial dejaro trascender que la reunión fue en buenos términos y no tuvo la tensión de días atrás, cuando el presidente le reclamaba al mandatario mendocino volver a una fase más restringida por el aumento de casos.

Para Suarez hubo otro mensaje que puede considerarse una bajada de línea para Mendoza, que ha encarado su propia reestructuración de la deuda provincial. “Es muy importante que todas las provincias endeudadas en dólares continúen sus renegociaciones respetando los lineamientos de sostenibilidad establecidos por el Gobierno nacional”, apuntó Guzmán ante un atento Suarez.
La Provincia, efectivamente, extendió el jueves pasado su negociación con los acreedores puesto que todavía no llega al 75%, el porcentaje ideal que se ha fijado para evitar malos tragos judiciales en el futuro. Actualmente, tiene una adhesión del 63% de los acreedores.
Anabel Fernández Sagasti es una de las fijas en este tipo de anuncios en Casa Rosada. La legisladora surgida de La Cámpora fue una de las voces que defendió la reforma judicial en el Senado.
Su presencia efectivamente es un mensaje para consolidarse hacia el interior del peronismo vernáculo, ya que es la mendocina más cercana a Cristina Fernández de Kirchner y a Alberto Fernández.
Dónde se ubicó Anabel es el mensaje. Al lado de Guzmán, que dio detalles del acuerdo con los bonistas. Y junto al ministro de Interior, Wado de Pedro. Un poco más allá, el gobernador bonaerense Axel Kicillof.

Y el tercer convidado no es de piedra, precisamente. Se trata de José Luis Ramón, el diputado surgido de Protectora que ahora lidera el interbloque de Unidad Federal para el Desarrollo.
“Reestructurar la deuda es un buen paso para continuar con un plan económico estratégico que nos saque del abismo. La pandemia vino a apurar los tiempos y ahora hay que darle respuestas a la ciudadanía”, postuló Ramón tras el acto en sus redes sociales.

Su posición respecto a las últimas leyes enviadas por el Gobierno ha generado polémica, puesto que se le achaca una sintonía fina con el Gobierno nacional. Esto también le ha traído dolores de cabeza hacia el interior de su mesa chica provincial, donde su postura también tuvo cuestionamientos.
No es la primera vez que Ramón está presente en Casa Rosada por un anuncio de Fernández, ya que de hecho también participó de la presentación de la reforma judicial. Pero en este marco, donde Diputados de la Nación tendrá que debatir esa iniciativa que recoge el rechazo mayoritario de la oposición, su presencia vuelve a generar ruido sobre cómo votará en el recinto.
