El 20 de marzo se decretó el aislamiento social preventivo y obligatorio para mitigar el golpe del nuevo virus que cambió al mundo. Este sábado se cumplen 100 días de ese proceso que obligó a convivir con la pandemia.
La provincia fue una de las primeras en disponer la suspensión de las clases presenciales e ir hacia la modalidad remota para la educación en todos los niveles, al igual que marcó un estricto control del cumplimiento de la cuarentena, a través del despliegue de las fuerzas de seguridad en las rutas y los accesos a la ciudad.
De a poco, los mendocinos se fueron adaptando a “quedarse en casa”, a las videollamadas, al home office y se fue manejando la ansiedad a la hora de hacer las compras, ante la posibilidad del desabastecimiento.
Con el coronavirus llegaron nuevas costumbres en las casas y a la hora de salir a la calle. Tapabocas, alcohol en gel y salidas por DNI para evitar la aglomeración de personas.
Pero como todo el país, Mendoza no fue una isla y comenzaron a conocerse los primeros casos importados de la enfermedad de aquellas personas que viajaron al exterior y el sistema sanitario se fue preparando.
Así, Mendoza logró ser una de las provincias en donde el virus se controló y, a pesar del crecimiento de los casos en las últimas semanas, se superó la etapa del aislamiento total para ir abriendo ciertas actividades de la economía y de esparcimiento, lo que el presidente Alberto Fernández llamó la fase 4.
Con el correr de estos tres meses se fueron aprobando los protocolos para volver a encender tibiamente la economía, como fue el caso de los talleres mecánicos, de los comercios y de las peluquerías, cuyos dueños atravesaron tiempos muy duros por no poder salir a trabajar y generar ingresos.
También volvieron las reuniones familiares y el encuentro con los seres queridos, a una nueva “normalidad” con encuentros de hasta 10 personas adaptando la mesa para que se respeten los metros de distancia, que recomendaban las autoridades sanitarias.
Así también volvieron los bares y restaurantes, siguiendo estrictamente los controles sanitarios, con reserva previa y un máximo de seis personas por mesa.
Una de las últimas medidas en implementarse fueron las juntadas con amigos. Sin embargo, el gobernador Rodolfo Suarez decidió dar marcha atrás con esta medida luego de la cadena de contagios generada por el “caso 98”, el trabajador de 37 años de una bodega de Maipú.
Los 100 días de cuarentena en fotos










