La investigación por el crimen de Emmanuel Nicolás Cruzate, ocurrido a fines de enero en Las Heras, sumó su segundo detenido.

Se trata de Facundo Emiliano González Lera, quien, tras su captura e imputación fue brutalmente agredido en su llegada a la cárcel, por lo que debió ser intervenido en un hospital local.

El sospechoso se sumó a Mauricio Enrique Sarmiento Alvea, alias el Pollito, quien fue atrapado el mes pasado. En tanto, al cierre de esta edición, se mantenía en la clandestinidad Leonardo Javier González Lera, hermano del último detenido, quien también fue señalado por testigos como autor del asesinato.

La semana pasada, días después de la captura, el fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello solicitó que la prisión preventiva contra los dos acusados se iba a programar para las próximas semanas, pero, probablemente, esto se atrase ante la feria judicial de emergencia por la pandemia del coronavirus.

Tanto González Lera como Sarmiento Alvea se encuentran imputados por homicidio agravado por el uso de arma de fuego en calidad de coautores.

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Habían pasado algunos minutos de la medianoche del domingo 26 cuando un automóvil con tres sujetos a bordo se frenó frente a la casa de la familia Cruzate, en el barrio Espejo de Las Heras.

Los sospechosos buscaban a Rodrigo Damián, alias el Bebe, un conocido personaje del mundo del hampa lasherino, sobre todo, porque el año pasado protagonizó dos conmocionantes hechos policiales: fue detenido en mayo por el homicidio de Lara Mikayla Ortíz –terminó sobreseído– y lo hirieron de un balazo en el doble crimen en el barrio Santa Teresita, en diciembre.

También ha sido sindicado como autor de diferentes ataques armados.

Los agresivos individuos le reclamaron al Bebe porque había estado hablando sobre ellos e intentaron tomarlo por la fuerza, para luego cargarlo en el interior del rodado en el que habían llegado, revelaron fuentes investigativas.

Sin embargo, ante las intenciones de los agresores, se interpusieron los hermanos del Bebe, quienes trataron de evitar que se lo llevaran.

Fue allí cuando se produjo un forcejeo y uno de los sospechosos sacó un arma de fuego y disparó contra ellos. Uno de los plomos le atravesó la pierna derecha al Bebe, mientras que su hermano, Emmanuel Nicolás, se llevó la peor parte, y resultó con un plomo alojado en el tórax.

Ambos fueron llevados al Hospital Lagomaggiore, donde los médicos asistieron al Bebe, quien recibió el alta al cabo de algunas horas, mientras que a su hermano lo derivaron al Lagomaggiore por su delicado estado. Pero, más allá de los esfuerzos médicos, Emmanuel Nicolás falleció pasada la 1.

En esa ocasión, el Bebe casi termina aprehendido porque a los policías les figuró que tenía un pedido de captura pendiente, pero luego constataron que el mismo ya no se encontraba vigente.

De esa forma, otra vez el Bebe zafaba de quedar tras las rejas, así como también esquivaba por segunda vez la muerte en dos meses, ya que en el doble crimen del Santa Teresita las balas también estaban dirigidas a él, pero terminaron quitándole la vida a otra persona.