La Justicia condenó este miércoles a Ángel Alberto Rojas Ayala (28) por el asesinato de su cuñado, Jorge Alberto Videplan (23), ocurrido hace poco más de tres meses en San Rafael. El acusado reconoció la autoría en un juicio abreviado y recibió una pena de 12 años de cárcel.

Así lo acordó el fiscal de instrucción Javier Giaroli y la defensa del imputado, por los delitos de homicidio simple y lesiones agravadas, ya que atacó con un arma blanca a un policía durante su detención.

Rojas Ayala deberá cumplir la totalidad de los años de pena que se le otorgaron, ya que se trataba de un delincuente reincidente. En su prontuario figuran antecedentes por hurto, resistencia a la autoridad, lesiones, amenazas, portación de arma y robo agravado.

Incluso, en 2014 fue detenido por el homicidio de Rolando Cordero, ocurrido en la navidad de ese año. Aunque fue absuelto por falta de pruebas cuando enfrentó el juicio.

En esta ocasión no corrió con la misma suerte, debido a que la Fiscalía lo tenía acorralado con una importante cantidad de material probatorio en su contra. Por esa razón, optó por reconocer la autoría y así esquivar la posibilidad de recibir una condena más alta en un juicio oral y público.

El crimen

De acuerdo con la reconstrucción que realizaron los detectives del caso sostienen que la noche del martes 11 de junio cuando, alrededor de las 22, Videplan se encontró con el novio de su hermana en calle Juan José Paso al 70, en las inmediaciones de un asentamiento donde residía.

Al parecer, ambos se encontraban en estado de ebriedad y protagonizaron un fuerte entredicho por broncas que venían acarreando desde hacía tiempo.

En un momento, Rojas Ayala sacó un arma blanca que llevaba y le propinó una puñalada en el pecho a la víctima.

Videplan fue auxiliado por vecinos que lo llevaron en un vehículo particular al Hospital Schestakow, pero no lograron reanimarlo y perdió la vida.

Horas después, personal de la Unidad Investigativa Departamental San Rafael (UID) logró capturar al sospechoso en su casa de calle Dardo Paloma, a pocos metros del teatro del hecho.

Tras ser llevado a una comisaría, se constató que tenía 1,33 gramos de alcohol por cada litro de sangre.