Son los primeros meses del gobierno de Ricardo Alfonsín y un empleado bancario tiene un hallazgo inesperado en los archivos del Banco Nacional de Desarrollo: un listado con nombres, fechas y fichas de afiliación al partido nazi en Argentina. Además, los documentos dan cuenta de los fondos depositados en un banco suizo. Años después, aquellos registros sirvieron para que el Centro Simón Wiesenthal reclamara al Banco Credit Suisse acceder a la información de esas cuentas.
Según detalla La Nación, son documentos fechados en la década del `30 y principios de los `40 con más de 12 mil nombres y empresas adheridas a la filial argentina del partido nazi. El dinero que daba cuenta se presume que surgió del saqueo a los judíos alemanes y de otros países por el régimen de Adolf Hitler y que fueron depositados en el Schweitzerische Kreditanstalt.

La Unión Alemana de Gremios fue la fuerza política que expresó al nazismo en Argentina y con una intensa actividad en la década del `30, que incluyó un acto masivo en el Luna Park en abril de 1938. Los listados fueron confeccionados por la Comisión Especial para la Investigación de Actividades Anti-Argentina, dirigida por el socialista Enrique Dickman, que confecciona el registro de los afiliados argentinos con fondos en una cuenta única en el mencionado banco suizo.
En la lista aparecen empresas alemanas que colaboraban con el régimen nazi, como IG Farben, el proveedor de gas Zyklon-B, utilizado para exterminar judíos.
También aparece el empresario maderero alemán Ludwig Freude, que se radicó en Argentina y tenía vínculo con el entonces presidente Juan Domingo Perón y Eva Duarte. El hijo de Freude fue nombrado por Perón como secretario personal, ya que el empresario germano les había provisto refugio cuando el matrimonio era buscado por militares.
Además, Freude es señalado como el facilitador del ingreso de los jerarcas nazis a Argentina, entre ellos, a Adolf Eichman y a Josef Mengele.
Con estas pruebas, el Centro Simon Wiesenthal ahora ha pedido al Credit Suisse (heredero del Schweitzerische Kreditanstalt) que le permita acceder a esas cuentas que están congeladas desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.
“Creemos que este dinero localizado en grandes cuentas inactivas ha sido producto de saqueos a víctimas judías”, afirmó el director del Relaciones Internacional, Shimon Samuels.
“Por el buen nombre del Credit Suisse, esperamos que esta historia y los activos que aún existen del listado de 12.000 nazis y que han sido presuntamente saqueados, sean vistos bajo una nueva óptica”, concluyen las autoridades del centro en la carta a la entidad suiza.
