Hay hinchas del Mundial de fútbol de Rusia que no han pasado desapercibidos. Una de ellos es la presidenta croata, Kolinda Grabar-Kitarovic, quien estará de nuevo este domingo acompañando a su selección en la final contra Francia.

Muchos podrían creer que lo hará con la plata del Estado. Sin embargo, no será así. Grabar-Kitarovic decidió bajarse el sueldo por los días que pasó en Rusia, y además pondrá de su dinero para los pasajes y entradas que compró en su estadía en la Copa del Mundo.

La presidenta croata se ha ganado la simpatía mundial por su pasión futbolera. Voló a Rusia en clase económica, vio desde la tribuna como cualquier otro fanático el partido de octavos de final contra Dinamarca, y no tuvo problemas a la hora de levantarse en el palco para celebrar un gol en cuartos mientras el primer ministro ruso, Dmitri Medvédev, miraba a otro lado.

Grabar-Kitarovic se perdió el partido de semifinales frente a Inglaterra porque debió asistir a la cumbre de la OTAN en Bruselas, pero no perdió la oportunidad para promover a su selección. En fotos que subió a Twitter aparece regalándole la camisetas a cuadros rojos y blancos a su homólogo estadounidense Donald Trump y a la primera ministra británica Theresa May. Explicó a la prensa que no pudo ver el partido por la televisión pero que siguió el transcurso durante la cena oficial con los otros líderes de la alianza militar.

Al enterarse de que su equipo iría a la final del Mundial publicó en Facebook “Bravo, ardientes, bravo a todos los aficionados, Croacia está en la FINAAAAllll!”.

Pero es en medio de ese fulgor mundialista por la final entre Croacia y Francia, que ese país se ha convertido en ‘trendic topic’ y no solo por sus jugadores, sino por su mandataria. La emoción ha dado paso a las ‘fake news’, en las que se revivió un antiguo debate sobre unas supuestas fotos de la gobernante en vestido de baño.

Las fotos son falsas, pues la sensual mujer ligera de ropa no es la presidenta de Croacia, sino la esposa del rapero estadounidense Ice T. Su parecido con Nicole Natalie Marrow, conocida como Coco Austin, ocasionaron una confusión de tamaño mundialista. 

Un ejemplo

A pesar de su evidente fanatismo, la mandataria croata no desea sacar provecho de su puesto y ha optado por no cobrar su sueldo durante los días que estuvo alentando a su seleccionado en el Mundial.

Grabar-Kitarovic , quien estará presente en la final que se jugará en el Estadio Olímpico Luzhnikí, también prefirió pagar, de su propio dinero, los pasajes y entradas para ver los partidos del equipo dirigido por Zlatko Dalić.

Sin viáticos ni gastos innecesarios, la presidenta croata ha preferido estar en la tribuna y no en los palcos oficiales que son designados a las autoridades. 

“Me gusta estar aquí como una hincha más. Porque cuando animo al equipo me gusta hacerlo de una manera que a veces puede ser un poco inapropiada en la zona VIP. Pero esta noche me han permitido llevar los colores nacionales. La FIFA y los anfitriones me lo permitieron. Esto me hace feliz”, dijo antes del triunfo de su selección ante Rusia.

Tras la victoria ante Inglaterra, Kolinda bajó al vestuario a festejar y felicitar al equipo croata. 

Su historia

Grabar-Kitarovic, de 50 años, se convirtió en 2015 en la primera mujer presidenta del país balcánico. Es miembro del partido conservador HDZ (Unión Democrática Croata) que luchó por la independencia del país de la antigua Yugoslavia en 1991.

Fue la más joven de la historia de su país. Ganó las elecciones en segunda vuelta en 2015 ante socialdemócrata Ivo Josipovic, siendo ella la líder del partido de la centroderecha (HDZ).

Habla cuatro idiomas con fluidez, entre ellos español, y entiende otros dos. Siendo adolescente visitó Estados Unidos a través de un programa de intercambio. Estudió literaturas extranjeras, hizo un máster en Relaciones Internacionales y recibió una beca Fulbright.

Nació en una aldea cercana a Rijeka, por lo que Grabar-Kitarovic se define a sí misma como “una mujer de pueblo”, “una niña de la naturaleza” y una “católica practicante”.