Los enfrentamientos entre familias se han registrado a lo largo de la historia e, incluso, este tipo de hechos ha inspirado la creación de grandes obras literarias, como sucedió con los Montesco y los Capuleto en Romeo y Julieta, la popular tragedia creada por William Shakespeare.
Los casos policiales de nuestra provincia no quedan exentos de ese tipo “guerras”. Este año, dos grupos familiares que residen en el barrio Belgrano de Las Heras –los Pujado y los Romero– han protagonizado varios cruces armados. En dos de esos episodios hubo muertes, y, la Justicia investiga si existe una conexión.

El 1 de marzo, Jonathan Pescara (28), un obrero casado con una hija de los Romero, fue ejecutado de un balazo en el tórax cuando intentaba a defender a su suegra de las reiteradas agresiones que padecía por parte de sus enemigos barriales, de acuerdo con la investigación del caso.
A escasos metros del lugar donde murió Pescara, el jueves, una nueva pelea entre integrantes de ambas facciones terminó con dos de los Pujado baleados. Marcos Daniel (20) murió en el Hospital Carrillo, mientras que su hermano Luis Antonio (31) quedó en grave estado y lucha por su vida en el Central.
En el primer caso, la celadora Martha Lucía Méndez (53), madre de los Pujado, terminó detenida y encarcelada por haberle facilitado el arma homicida a Cristian Negro Navarro (26), un joven allegado a la familia que también cayó en las garras policiales, según se desprende de la investigación.

Por esa causa, que llegó a tener hasta nueve sospechosos, también fueron capturados José Granelli, alias el Mono, y el Monito Pujado, víctima fatal del episodio del jueves, quien había quedado en libertad luego de que se probara que no estaba en el barrio el día del asesinato.
Por su parte, por el enfrentamiento en el que balearon a los hermanos fueron detenidos Luis Manuel Suárez Pederiva (18), conocido como Manolo; Jonathan Osito Romero y Mario Andrés Romero (44), alias el Pantalón.
Los dos primeros fueron acusados de homicidio agravado por el uso de arma de fuego, en calidad de autor primario y secundario, respectivamente. Mientras que el mayor, identificado como chofer de la Comuna de Las Heras, fue imputado por amenazas agravadas, ya que se cree que intimidó con un arma a una hermana de los Pujado, luego de que fueran baleados.

Así, entre asesinados y encarcelados de ambos lados, la situación que tiene a maltraer a todo el barrio Belgrano sigue empeorando y detalles de lo que se vive día a día empezaron a salir a la luz. Incluso, vecinos aseguran, entre otras cosas, que hasta los más pequeños de la familia Romero suelen andar armados por las calles del popular complejo. Un investigador de la zona hizo llegar a El Sol una foto en la que uno de los niños se muestra armado, posando con un revólver. Paradójicamente, apunta hacia la esquina donde su familiar, Jonathan Pescara, fue ejecutado de un balazo.
Pedidos de justicia y acusaciones cruzadas
A principios de marzo, tras el homicidio de Pescara, la familia Romero realizó movilizaciones para pedir la detención de los sospechados de matar al joven obrero en marzo.
Durante esos días, en la casa donde reside la suegra de Pescara, contigua al domicilio de los Pujado, se colocó un pasacalles de grandes dimensiones que rezaba: “Justicia para Jonathan Pescara. Cárcel para los asesinos”. En la misma, con fotos, señalaban como principales homicidas al Negro Navarro, a Martha Lucía Méndez y al Mono Granelli. Y colocaba a otras siete personas como cómplices, entre las que se encontraban Marcos y Luis Pujado. El cartel fue prendido fuego a los pocos días, lo que provocó indignación en la familia Romero.

En tanto, una situación similar se vivió la mañana de ayer, cuando familiares y allegados de los hermanos Pujado se reunieron frente al edificio de la Municipalidad de Las Heras y realizaron un piquete con quema de neumáticos.
Los convocados llevaron una bandera similar a la que utilizaron, en su momento, los parientes de Pescara. Con aerosol, pintaron la frase “Justicia X Marcos y Luis” y alrededor de la palabra “asesinos”, colocaron fotos de Manolo Suárez y Osito y Pantalón Romero, detenidos por el crimen. Además, entre ellos, se destacó la imagen de una mujer, que sería quien maneja el comedor Mis Ángeles de Dios, donde les dispararon a los Pujado.
