Cristina Fernández de Kirchner reapareció en la escena política en un momento delicado para el Gobierno nacional con una carta pública donde se refiere a la crisis económica, pero también defiende la figura de Alberto Fernández. Y también deja entrever alguna crítica hacia la gestión.
A través de una misiva, titulada “27 de octubre. A diez años sin él y a uno del triunfo electoral: sentimientos y certezas”, la vicepresidenta recordó el inicio de gestión de su fallecido esposo, en el marco de una crisis económica profunda.
En ese punto, dedicó unas líneas a la elección de Alberto, luego de años de distanciamiento entre ambos. “Fue Jefe de Gabinete durante toda la gestión de Néstor y durante los primeros meses de mi primer mandato. Luego la historia es conocida por todos y todas: se fue del gobierno y se convirtió en un duro crítico de mi gestión. Justo es decirlo, no fue el único”, definió.
Luego, detalló que su elección para la primera magistratura se dio porque reunía una serie de condiciones, entre ellas, “su contacto permanente con los medios de comunicación cualquiera fuera la orientación de los mismos y finalmente su articulación con todos y cada uno de los sectores del peronismo” dividido.
Pero luego deslizó una autocrítica que no puede pasar desapercibida. Al señalar que al presidente se lo “maltrata”, apuntó: “Más allá de funcionarios o funcionarias que no funcionan y más allá de aciertos o desaciertos, no tiene ninguno de los “defectos” que me atribuían y que según no pocos, eran los problemas centrales de mi gestión”.
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