– ¿Portezuelo del Viento se va a hacer?

– Sí, estamos trabajando dentro de los parámetros legales. Está avanzando.

– ¿En algún momento se cruzó por la cabeza la idea cambiar de proyecto y apuntar a otras obras?

– No se puede. Tenemos un convenio con La Nación de que esa plata viene para Portezuelo. Pero primero hay que denunciar ese convenio. O sea, hay que decir no vamos a hacer Portezuelo. Tenemos que ir a la Legislatura y empezar a estudiar otra obra. Dos obras podrían estar en carpeta. La de Uspallata, cuyos estudios los hizo la vieja empresa Agua y Energía y entonces hay que hacerlos de nuevo. Y El Baqueano, que hay que hacer todos los estudios.

Lo que no podríamos hacer es que esa plata que es la reparación de la promoción industrial y es para generar más plata, nosotros la invirtamos en infraestructura que no genera nada. Qué hace falta, hace falta, pero no vamos a generar riqueza. Necesitamos generar riqueza para el Estado y Portezuelo lo hace con la energía. Son 210 mega que van a permitir que el día de mañana se haga otra obra.

El gobierno de la Nación quiere que Portezuelo se haga y estamos dando todos los pasos para que se haga. El proceso licitatorio está totalmente en marcha.

– ¿No le da miedo que cuando no lo invitan a un asado, que Portezuelo sea tema de debate y no estar en en esa mesa entre costilla y costilla?

– Portezuelo es tema de debate. Yo debería tomarme dos horas para explicarle a toda la población qué es y dónde está. Porque tiene una complejidad. Hoy estamos en un lado sobre la resolución de otro laudo. Si se se aplica una ley de rendimientos hidroeléctricos de la Nación, no se puede hacer ninguna obra en el país. Nosotros hemos dado el paso de salir de esa ley, que el Gobierno nacional ha dicho llamemos una audiencia, pero no en el marco de esa ley. Es la gran oportunidad y la gran demostración del Gobierno nacional de que vamos bien.

Revisar las normas de llenado y de generación de energía, que es cuando largás el agua, es otro gran paso para la obra. Nosotros dijimos que no lo controlamos nosotros, vengan a controlar ustedes. ¿No tienen confianza en los mendocinos que la vamos a llenar en vez de cinco años en un año? Vengan ustedes, venga el COIRCO. Nosotros abrimos y cerramos el grifo, por decirlo de alguna manera. A esa apertura es muy difícil decirle que no. Ahí es cuando cambia la postura de Neuquén y de Río Negro. Y encima aportamos a un fondo de sustentabilidad de cinco millones de dólares por si hubiera algo que no resulte.

Nosotros abrimos el abanico y es difícil decir que no a todo eso, porque le hemos dado transparencia absoluta a Portezuelo del Viento. Lo que pasa es que no hay manera de que La Pampa pueda aceptar algo, sea lo que sea. Y tenemos el conflicto del Atuel, que tiene otra otra complejidad que también estamos en este momento resolviendo con La Pampa.

Y tenemos otro conflicto con La Pampa, que son las regalías de Los Nihuiles. Si el consenso fiscal dice que se suspenden los juicios por un año y no se pueden iniciar nuevos juicios, salvo aquellos que estén por prescribir, fue por pedido de Mendoza. Porque vamos a iniciar la demanda millonaria por Los Nihuiles.

– ¿Eso es una carta de negociación con La Pampa?

– Puede ser una carta, pero es una demanda que dejamos entablada. Un fallo de la Corte dice que el dueño de la energía es donde está el salto. Y los saltos de los Nihuiles y de Portezuelo están en Mendoza. Y ellos se están llevando la mitad de las regalías de Los Nihuiles. Nosotros la estamos reclamando.

El juicio se ha llevado en sede administrativa. En esa vía administrativa nunca se resolvieron los reclamos de Mendoza y cuando durante cierto tiempo no se resuelve, se toma como denegación tácita. ¿Y eso qué significa? Que la Nación nos dijo que no, y eso nos habilita a la Corte. Ahora estamos presentando la demanda contra la Nación y contra La Pampa. Ya está lista. Pueden ser 30 mil millones de pesos.