Un intento de robo habría sido el desencadenante del asesinato de Ariel Gustavo Sejas Núñez, ocurrido la noche del sábado en el distrito de Pedro Molina, Guaymallén. Al menos esa versión se desprende de una gran parte de las declaraciones testimoniales recepcionadas en las últimas horas por el fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello, quien lidera la instrucción.
El fallecido, que había salido hace poco tiempo de la cárcel y tenía un importante prontuario, quiso sustraer el automóvil de un vecino cuando se encontraba en un aparente estado de ebriedad, de acuerdo con la investigación. Esa situación provocó la bronca de un grupo de lugareños, que atacaron con armas blancas a Sejas hasta provocarle el deceso.
En la gresca habrían participado hasta una decena de personas, aunque cinco fueron las que quedaron comprometidas por presentar lesiones cortantes, por lo que terminaron aprehendidas y quedaron a disposición de la Justicia. Fueron identificados como: Jorge Price Carabajal (38), Jonathan Price Carabajal (35), Luis Price Rosales (69), Walter Gómez Vega (42) y Juan Jara Sanfilipo (25), contaron fuentes policiales a este diario.

En la escena se secuestraron tres cuchillos con manchas de sangre, por lo que no será fácil determinar si alguno fue utilizado para quitarle la vida al ex convicto.
Para eso, se deberán procesar las huellas y rastros genéticos encontrados en los mismos, lo cual también podría confirmar la participación de alguno de los sospechosos en el supuesto linchamiento.
El representante del Ministerio Público aguardaba por ese y otros peritajes para determinar el grado de responsabilidad de cada uno de los detenidos y así definir la imputación correspondiente.
Con respecto a eso, familiares de Sejas que declararon en el expediente marcaron a Gómez como el autor de la puñalada que le quitó la vida a la víctima.
Sin embargo, esos dichos se contradijeron con lo aportado por otros testigos, razón por la que los detectives no descartan ninguna hipótesis.
A puñaladas
Las autoridades tomaron conocimiento alrededor de las 23.20 del sábado sobre el episodio que desembocó en el crimen de Sejas. Fue a través de un llamado anónimo que ingresó a la línea de emergencias 911 para comunicar sobre un hombre en presunto estado de ebriedad que estaba pateando el portón de una casa, en calle Figueroa Alcorta, en la zona de la Media Luna.
El testigo aseguró que el agresivo individuo estaba con el torso desnudo y vestía un short, descripción que coincide con Sejas. También agregó que luego se dirigió hacia la intersección con calle Oruro.
Mientras policías se desplazaban hasta el lugar para verificar la situación, se recepcionaron otros llamados que daban cuenta de una pelea entre vecinos de la zona. Según describieron, en la misma participaron cerca de 10 personas y hasta hubo disparos de arma de fuego.
Minutos después, un joven (Juan Jara) llamó y aseguró que estaba sobre calle Figueroa Alcorta al 400 y pidió atención médica ya que había sido acuchillado en una mano, indicaron fuentes del caso.
Sin embargo, al arribo de los primeros uniformados al lugar sólo encontraron abundantes manchas de sangre, pero les indicaron que uno de los lesionados (Sejas) había sido trasladado en grave estado a un hospital en un vehículo particular.

Al verificar con personal del Hospital Central, se confirmó que se trataba de Sejas y pasada la medianoche del domingo informaron que falleció mientras era asistido por médicos de la guardia.
El hombre presentaba múltiples heridas punzocortantes, pero destacaron una que había recibido en el corazón y que probablemente le provocó la muerte, sostiene la información.
En paralelo, en el lugar del hecho los disturbios continuaban, por lo que se solicitó la intervención de Infantería para normalizar la situación.
Seguidamente, los detectives pudieron entrevistar a los lugareños, quienes aseguraron que Sejas había tratado de robar un auto y que ante eso los vecinos reaccionaron y salieron a lincharlo.
De acuerdo con ese relato, al verse rodeado, Sejas sacó un cuchillo de entre sus prendas para defenderse e inició la pelea que terminó con su muerte.
Con antecedentes
Tras tomar intervención en el hecho, los detectives del caso comenzaron a ahondar sobre el perfil de Sejas y se encontraron con que tenía una importante cantidad de antecedentes, razón por lo que era conocido en la zona por su accionar delictivo.
El hombre registraba causas desde 2005, año en que fue investigado por los delitos de homicidio en grado de tentativa y robo agravado.
Tres años después, en 2008, sumó una causa por tentativa de robo y una infracción al Código de Faltas de la provincia.
Al año siguiente contabilizó una detención por violación de domicilio y en 2010 otra por coacciones, indicaron fuentes policiales.
Entre 2013 y 2016 fue investigado en dos oportunidades por robos simples y en tres ocasiones por robos agravados, agregaron.
Las últimas causa que sumó a su prontuario fueron en 2019 por un hurto simple y este año por el mismo delito en grado de tentativa.
