La suspensión del servicio de internación de COVID 19 en el Hospital Universitario y la no renovación de contratos de 46 profesionales destapó la falta de financiamiento del nosocomio dependiente de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo).
En este sentido, autoridades de la casa de estudios confirmaron que Nación sólo envió el 30% de los $24 millones comprometidos para invertir en infraestructura. Además aseguran que no cuentan con los recursos para mantener la prestación a largo plazo y para pagar los sueldos del personal de salud.
Sumado a esto, desde hace un mes y medio el hospital no recibe pacientes con coronavirus por la baja de casos en Mendoza. Como consecuencia, desde el 31 de diciembre se suspenderá el servicio que se brinda actualmente en la sala “Dra. María Victoria Gómez de Erice” y 46 médicos perderán su puesto de trabajo.
“En caso de que exista un rebrote, la Universidad volverá a ofrecer la sala de internación del HU para apoyar el sistema sanitario de la provincia”, aclaró Mauricio González, presidente del Comité de Emergencia de la UNCuyo, quien afirmó que no se desmantelarán las salas.

Una promesa a cuenta gotas
Cuando comenzó la pandemia, la UNCuyo puso a disposición de las autoridades sanitarias de Nación y del gobierno provincial el ex hospital Ferroviario, que aún estaba en obras.
En ese momento la senadora kircherista Anabel Fernández Sagasti cumplió una función de facilitadora y elevó el pedido al ministerio de Obras Públicas de la Nación para que ese centro asistencial expanda su capacidad operativa durante la pandemia.
“Nación invertirá casi $27 millones en el Hospital Universitario para ampliarlo e incorporar áreas de internación. La gestión fue realizada por la senadora Anabel Fernández Sagasti (Frente de Todos) quien le hizo este pedido al ministerio de Obras Públicas para que ese centro asistencial expanda su capacidad operativa durante la pandemia de Covid-19″, aseguraba una nota publicada el 21 de abril en el sitio web del hospital de la UNCuyo.
Para terminar la obra en un mes (se levantaron 15 nuevas habitaciones con baño y 29 camas de mediana complejidad, equipadas con servicio de gases especiales en cabecera) se estimó una inversión de $26.960.000, sin incluir los costos de los recursos necesarios para luego mantener en funcionamiento los servicios.
Sin embargo luego la cartera al frente de Gabriel Katopodis sólo reconoció 24 millones, ya que los casi 3 millones restantes iban a ser destinados camas y sábanas. Ese monto lo terminó poniendo la UNCuyo, en contrafactura, pero debería ser reintegrado desde la Nación. El punto de quiebre es que, hasta el momento, desde la Casa Rosada sólo llegaron aproximadamente $8 millones.

“El centro asistencial estaba en obra, teníamos los fondos para terminar otra parte, pero cuando empezó la pandemia se hizo una readecuación de obras para tener listas primero las salas de internación”, precisó González.
Frente a la baja demanda y los escasos recursos, la idea de las autoridades es “parar la pelota” y seguir con su proyecto inicial. “Si no se va a crear un monstruo que no lo vamos a poder controlar. Me refiero a números que por sí sola la Universidad no puede solventar. Sin la ayuda del Ministerio de Salud o de Educación de la Nación no podemos afrontar los gastos”, sostuvo. Y agregó: “Nuestro objetivo es tener un hospital de día centrado en lo académico, la investigación y la extensión con la colaboración de las diferentes unidades académicas que conforman la UNCuyo”.
El reclamo de los médicos
Personal del centro asistencial realizó este martes una protesta en el ingreso al edificio para reclamar por el cierre del Área de Internación de pacientes con coronavirus.
“Creemos que la desafortunada decisión respecto del cierre de la sala de internación COVID 19, no solo llega en un momento crítico para el sistema de salud provincial, sino que deja a más de 40 trabajadores sin empleo”, indicaron los médicos, quienes desde el 1 de enero se quedan sin trabajo.
A su vez, destacaron que hace sólo tres meses se inauguró la Unidad de Terapia Intensiva (UTI) que sumó 5 camas críticas al sistema sanitario de la provincia con respiradores y monitores multiparamétricos para atender a enfermos graves.
“El Hospital Universitario debió afrontar casi la totalidad de los gastos de la inversión para la puesta en marcha del Servicio de Internación con fondos propios, con insuficiente asistencia de la UNCUYO. Por otro lado desconocemos el destino de los fondos provenientes de Nación para el financiamiento de la obra del área de internación”, agregaron.

Cristina Nafissi, delegada de los profesionales de la salud, comentó que, por su parte, el gobierno de Mendoza podría hacer negociaciones y aportes. “Con la falta de recursos que hay en la provincia, cuando estuvimos en la primera hora tan cerca del colapso y teniendo este hospital con gente tan bien preparada, no se puede creer que se tome una decisión unilateral, se nos de una palmada y no se busquen soluciones”, dijo.
En este sentido, añadió que su sector presentó proyectos de adecuación para ubicar al personal en otras áreas y absorber a pacientes con otras patologías crónicas que pudieran necesitar asistencia.
Frente a esto, el presidente del Comité de Emergencia consideró que los profesionales de la salud hicieron una gran labor y, en reconocimiento, se entregará un bono de 5.000 pesos.
“Los contratos se hicieron por tres meses pero como la pandemia se extendió, fueron renovados dos veces”, explicó González. Y reconoció que no pueden seguir manteniendo estos sueldos, a la par que desde hace casi dos meses la sala de internación no tiene demanda.
