El Senado aprobó este miércoles en la madrugada el proyecto de ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo por 38 votos a favor, 29 en contra y una abstención.
La iniciativa permite la práctica del aborto hasta la semana 14 de gestación, a la vez que habilita la objeción de conciencia de los profesionales que no están de acuerdo con esta práctica médica.
En una jornada histórica, el debate, que duró más de doce horas, fue seguido desde la calle por miles de personas que se juntaron frente al edificio del Congreso, separados por un vallado entre “verdes”, favorables al aborto, y “celestes”, en contra.
La discusión comenzó el martes, pasadas las 16, cuando la presidenta del Senado, Cristina Fernández de Kirchner, habilitó la sesión especial y la primera oradora fue la peronista pampeana Norma Durango.
Sólo tres senadores nacionales decidieron modificar su opinión sobre el proyecto que habilita la IVE: Silvina García Larraburu, Lucina Crexell y Sergio Leavy, quien en 2018 era diputado nacional y se mostró en contra.
Esas modificaciones acercaron al sector favorable a la iniciativa los votos necesarios para que sea convertida en ley.

Previamente al debate, los legisladores aprobaron una nueva extensión de la licencia para el oficialista tucumano José Alperovich, quien fue denunciado ante la justicia por presunto abuso sexual.
El exgobernador tucumano, junto con el riojano Carlos Menem, internado con problemas de salud en un sanatorio porteño, eran en principio los únicos dos ausentes de la sesión. Ambos integrantes del bloque del Frente de Todos iban a votar en contra del proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo.
En su discurso, Durango anunció que el proyecto podría ser modificado, si resulta aprobado, cuando sea promulgado por el Poder Ejecutivo. Se acordó con el Gobierno nacional el veto parcial a dos incisos de la norma para eliminar la palabra “integral”. Se trata de los artículos 4 y 16 del proyecto en discusión.
El artículo cuarto establece que “las mujeres y personas con otras identidades de género con capacidad de gestar tienen derecho a decidir y acceder a la interrupción de su embarazo hasta la semana catorce (14), inclusive, del proceso gestacional” y que “fuera del plazo dispuesto en el párrafo anterior, la persona gestante tiene derecho a decidir y acceder a la interrupción de su embarazo solo en las siguientes situaciones: si el embarazo fuera resultado de una violación” o si “estuviera en peligro la vida o la salud integral de la persona gestante”.
El artículo 16, en tanto, modifica el artículo 86 del Código Penal sobre que “no es delito el aborto realizado con consentimiento de la persona gestante hasta la semana catorce (14) inclusive del proceso gestacional”.
Fuera del plazo establecido, no será punible el aborto si el embarazo fuera producto de una violación o si “estuviera en riesgo la vida o la salud integral de la persona gestante”.

El voto de los legisladores mendocinos
Por el lado de la oposición, votó a favor la mendocina Pamela Verasay. Durante su exposición la legisladora radical destacó que “los abortos siguieron sucediendo y las muertes también”.
Asimismo aclaró que “nadie quiere el aborto. En esa situación tan angustiante en la que se encuentra una mujer debe estar un Estado que la acompañe y que garantice el acceso a la salud”.
Por su parte, el senador Julio Cobos (UCR) se mostró en contra de la medida, manteniendo la misma posición que en 2018.
“Estamos en un dilema, el derecho de la mujer a decidir voluntariamente sobre su cuerpo y el derecho de la persona que está en proceso de gestación”, sostuvo Cobos, inclinándose por el “derecho del niño por nacer”.
En tanto, Anabel Fernández Sagasti (Frente de Todos) emitió su voto positivo, tras ser la penúltima oradora.
“Si es ley va a ser una bisagra en la Argentina”, consideró y lanzó: “La sociedad y el Estado no van a ser lo mismo. No nos van a empujar más a la clandestinidad y habremos conquistado el poder de decidir”.
