En una jornada que comenzó con la marcha hacia Casa de Gobierno, los manifestantes que rechazan la reforma a la ley 7.722 convocaron a un cacerolazo para las 19.30 en Peatonal Sarmiento y San Martín.
Minutos antes de las 21, la multitud comenzó a marchar por avenida San Martín. La manifestación se extendió a lo largo de cinco cuadras por la principal arteria del centro capitalino, luego subieron por Las Heras, continuaron por Mitre, Godoy Cruz, nuevamente por San Martín y concluyeron el periplo en el mismo lugar desde donde partieron, la Peatonal y Garibaldi.
Pero la concentración no se detuvo ahí. Por el contrario, retomaron calle Colón y desembocaron en la avenida de los bares, Arístides Villanueva.


En esa tradicional arteria de la diversión nocturna, los mendocinos que estaban en los bares y restó se sumaron aplaudiendo a la protesta.

Luego, caminaron por Paso de los Andes hacia Emilio Civit. En ese punto, la caravana se dirigió nuevamente hacia Plaza Independencia.

En la intersección de Civit y Belgrano, hubo un momento donde se entonó el himno nacional con una bandera argentina.

Previamente, la multitud protestó por la avenida San Martín.

Y a la par, los empleados de los comercios y los mendocinos que se encontraban en ese momento haciendo sus compras de Navidad, se sumaron con aplausos a la marcha. También desde los balcones y ventanas, sobre avenida Las Heras, los vecinos hacían redoblar sus cacerolas o tapas de ollas.

La nueva concentración en el KM 0 lo había decidido una asamblea organizada precisamente en ese punto tradicional de protestas, luego de que un nutrido grupo protestara pasado el mediodía en el Nudo Vial y posteriormente marchara hacia las calles del centro.

En la mañana de este lunes, la caravana que inició en San Carlos llegó a una Casa de Gobierno vallada reclamando que el Gobierno de la provincia vete la nueva ley minera. En esa instancia, el Ejecutivo confirmó que promulgará la reforma.
Minutos después, se desatarían los incidentes entre un grupo de encapuchados que arrojó piedras contra el vallado y los policías. La reacción policial no se hizo esperar. Hubo gases, disparos con postas de gomas y corridas que se extendieron por las calles céntricas.
















